Estás usando una versión más antigua del navegador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Wilstermann, una sorpresa con altura y buenos cabezazos

logotipo de LA NACION LA NACION 11/08/2017

Jorge Wilstermann se fundó el 24 de noviembre de 1949, tiene 13 títulos y en las últimas horas su nombre tomó notoriedad porque se transformó en el próximo rival de River para los cuartos de final de la Copa Libertadores. En los papeles, sorprendió que haya eliminado a Atlético Mineir o, ganándole 1-0 en la altura de Cochabamba e igualando 0-0 en Belo Horizonte. Así chocará con el equipo de Marcelo Gallardo , con quien jugaría el primer partido el 13 o 14 de septiembre en Bolivia. Como el estadio Félix Capriles, de Cochabamba, entrará en reparaciones por los Juegos Odesur 2018, Wilstermann podría hacer de local en La Paz (3600 metros) o Sucre (2800). En ese caso, sería una complicación adicional para los millonarios, teniendo en cuenta que en Cochabamba jugaría a los 2558 metros. Como se ve, la altura será un rival extra en cualquiera de los tres estadios que haga de local el equipo boliviano.

Wilstermann -su nombre es un homenaje a un distinguido aviador boliviano- es dirigido por Roberto Mosquera. De local suele jugar 4-2-3-1 o 4-4-2. Tiene centrales fuertes como Alex Silva (1,93m) y Edward Zenteno (1,82m) y laterales que se proyectan seguido a campo rival: Omar Morales y Juan Aponte. De visitante modifica el esquema y es muy probable que en el Monumental tome más recaudos, jugando 5-4-1, como actuó ante Atlético Mineiro y Palmeiras, los dos rivales brasileños que enfrentó en la etapa de grupos y los octavos de final. A la habitual defensa Morales, Silva, Zenteno y Aponte le sumó otro lateral: Jorge Ortíz.

Como local se hace fuerte (ganó sus cuatro partidos) y juega con el reloj también. Puede ceder la posesión del balón (ante Peñarol fue del 43% y ante Mineiro del 45%) y esperar el momento en que su adversario esté más condicionado por el efecto de la altura para lastimarlo. Atlético Tucumán lo sufrió en ese sentido. El equipo entonces dirigido por Pablo Lavallén había comenzado ganando en Cochabamba con un gol de Jairo Palomino, pero terminó perdiendo 2-1 con las anotaciones de Gilbert Álvarez y Luis Cabezas. Como local suma 12 goles (seis se los hizo a Peñarol), que los marcaron entre nueve futbolistas, lo cual refleja que no tiene una sola carta para anotar. Como local tiene un promedio elevado de 11 remates por partido, de los cuales 6,2 van en dirección al arco. Los pelotazos frontales o laterales y el juego aéreo son otros de sus puntos fuertes, ya sea generados por una pelota parada o jugada colectiva, ya que hizo muchos goles de cabeza, influenciados también por el efecto que toma la pelota en la altura.

Así como Wilstermann saca chapa como local, River tiene muy buenos registros como visitante, donde en la actual Libertadores ganó siempre fuera de Núñez.

Más de LA NACION

image beaconimage beaconimage beacon