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La científica argentina que puede resolver crímenes estudiando la posición de los astros

logotipo de LA NACION LA NACION 14/09/2017 Copyright 2012 SA LA NACION | Todos los derechos reservados
María Silvina De Biasi, doctora en Astronomía © LA NACION María Silvina De Biasi, doctora en Astronomía

María Silvina De Biasi estudiaba astronomía cuando entró a trabajar en el Departamento de Astrometría de la Universidad de La Plata (UNLP). Había cursado materias como Física, Análisis Matemático y Astronomía Estelar. No esperaba que parte de su trabajo fuera resolver delitos.

"Un día, como un mes después de ingresar, llegó a nuestro departamento un oficio de la Justicia, un pedido de información para resolver un caso. Yo miré a mi jefe y él me dijo simplemente 'respondelo'. Y así empecé. Eso fue en 1987", cuenta a LA NACION De Biasi, doctora en Astronomía, profesora de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (UNLP) y miembro de la Carrera de Personal de Apoyo del Instituto de Astrofísica de La Plata (CCT La Plata-CONICET, UNLP).

La Justicia emite, en ocasiones, oficios a departamentos de astrometría y Observatorios para que ayuden a resolver casos. Aunque parezca extraño, a veces la posición del Sol o de la Luna, en determinado momento y desde determinado lugar, es un dato fundamental para la Justicia. Puede que una persona haya declarado que la luz solar lo cegó y eso ocasionó un choque. O que la noche estaba demasiado oscura y no sabía bien hacia dónde efectuó un disparo. En esos casos interviene De Biasi.

"Esa vez, cuando respondí mi primer oficio, estaba muy nerviosa. Era un caso de homicidio. Sentí una gran presión. Porque si yo hacía mal los cálculos, la Justicia podía condenar a una persona inocente. Así que, después de chequear la información, le di los datos a mi jefe para que los corrobore también él", recuerda De Biasi.

La astrónoma usa las efemérides diarias del Sol y de la Luna y también las coordenadas geográficas del lugar donde ocurrió el hecho en cuestión, para brindar la información que requieren los oficios. De Biasi cuenta, además, con programas de simulación especiales para calcular la ubicación de los astros desde determinado lugar.

Los resultados aplican para un radio de 50 kilómetros. "Resuelvo tres o cuatro oficios por año. Antes llegaban más. En la década del 90, por ejemplo, en el mes de marzo llegaban dos o tres juntos. Todos accidentes automovilísticos. Son pedidos de jueces, fiscales y secretarios para que yo informe la ubicación del Sol en el cielo, o el grado de iluminación nocturna", detalla la especialista.

Del Apolo 11 a la "astronomía forense"

Pero De Biasi no es una detective frustrada. Es una astronauta frustrada. La misión Apolo 11 de la NASA, lanzada en julio de 1969 y que por primera vez puso a dos seres humanos en la Luna, la inspiró profundamente. "Yo quería ser astronauta. Pero después me di cuenta de que era difícil en ese momento. Porque había que ser varón, militar, y estadounidense, básicamente. O rusa".

Sin embargo, no se desanimó. De Biasi se sentía magnetizada por el cielo. Le gustaba mirar las estrellas mientras caminaba por la playa en Monte Hermoso, cuando se iba de vacaciones con su familia. Y recuerda que un día, ojeando un libro de Física de su padre, encontró la foto de un cometa. Quedó fascinada. Leyó el epígrafe: "Foto tomada por el Observatorio Astronómico de La Plata". En ese momento decidió ser astrónoma.

Después de varios años de estudio, De Biasi se doctoró en Astronomía. Se recibió con un estudio sobre "el sistema de referencia celeste extragaláctico para posicionar los objetos en el cielo", según indica su perfil en la página del CONICET. Es como un "mapa" que sirve para entender cómo se mueven y cómo evolucionan los objetos celestes. De Biasi comparte esas investigaciones con sus tareas "forenses".

"No llegan muchos oficios, como te decía, sólo tres o cuatro al año. Pero cuando llegan, aparto lo que estoy haciendo y me dedico a resolverlos. No me lleva mucho, pero es importante", dice.

Por su colaboración con la Justicia, De Biasi ingresó al Programa Nacional Ciencia y Justicia del CONICET, que apunta a fortalecer "los lazos entre la comunidad científica y los poderes judiciales de todo el país, para acercar las ciencias de aplicación forense a la sociedad", según dice su sitio oficial. "Fui a un encuentro y, la verdad, al lado de los colegas genetistas, de los antropólogos forenses, mi aporte es humilde. Pero es una manera de hacer una astronomía con los pies en la tierra".

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