Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

A 2 años del batacazo de Gallardo

logotipo de Goal.com Goal.com 10-12-2016

El 10 de diciembre de 2014 River conseguía levantar la Copa Sudamericana tras vencer por un resultado global de 3-1 a Atlético Nacional de Medellín y fue el inicio del derrotero infalible del conjunto de Marcelo Gallardo que, además, le sacó una espina al Millonario que parecía que nunca iba a salir.

La Copa comenzó para el club de Núñez enfrentando a Godoy Cruz y venciéndolo por 1-0 en Mendoza y 2-0 en el Monumental, desplegando en ambos encuentros un fútbol de altísimo nivel que enamoro a propios y extraños, con mucha posesión, combinación de pases, cambios de ritmos constantes y presión alta.

Luego llegó el turno de Libertad de Paraguay. El encuentro en Asunción comenzó complicado para los de Gallardo ya que caía por 1-0 en la primera mitad y a los 10 minutos del segundo tiempo pudo haber aumentado la diferencia por intermedio de un penal, pero la luz se cortó antes de la ejecución y cuando todo regresó a la normalidad, tras 28 minutos, Hernán Rodrigo López erró el remate. Eso le devolvió la confianza River y cinco minutos después igualó el encuentro y terminó venciendo por 3-1. La vuelta en el Monumental fue un trámite: 2-0 y a cuartos de final.

Allí llegó un durísimo choque ante Estudiantes al cual venció por 2-1 en La Plata y por 3-2 en el Monumental. El Pincha le demostró a Gallardo que poco a poco los rivales se empezaron a dar cuenta de qué forma jugarles y Napoleón se ganó su apodo al gran estratega.

Las semifinales fueron ante el clásico rival. River estaba ante su primera gran chance de empezar a sacarse la espina clavada que había quedado de la Libertadores del 2000 y la del 2004. El Millonario le jugó al Xeneize en La Bombonera a lo Boca, metió mucha pierna, el doble 5 que armó el Muñeco para reforzar su mediocampo funcionó a la perfección, anuló a su rival y dejó el marcador 0-0 para la revancha en el Monumental. Aunque allí parecía que todo se venía a pique y que la historia se iba a repetir: 20 segundos de partido y Boca ya tenía un penal a su favor. Pero Barovero estaba decidido a dar vuelta las cosas, a ser el Roma del nuevo siglo y convertir a Gigliotti en Delem. Parapam… Barovero, Barovero, Barovero... Dedo índice para festejar, como si no hubiese hecho gran cosa y River en carrera y con la moral altísima. Los de Arruabarrena sintieron el golpe, nunca pudieron reponerse y los de Gallardo poco a poco empezar a ganar terreno, para liquidar la serie a los 16 minutos del primer tiempo tras un zurdazo impresionante de Pisculichi. A partir de allí, se armó un partido como el de ida, donde Funes Mori, Vangioni y Ponzio destacaron por meter y meter para que la serie cierre por 1-0.

© Proporcionado por Goal.com

El trabajo parecía ya cumplido para todo River menos para Gallardo que les lavó la cabeza a sus dirigidos y los enfocó en la final. En Medellín su River metió de nuevo y con el 1-0 en contra, empezó a jugar como en la primera mitad de la Copa hasta que llegó al empate.

Un día como hoy, hace 2 años, el equipo de Marcelo Gallardo se consagraba en la Copa Sudamericana y daba la vuelta en el Monumental. pic.twitter.com/9H6Y5kSAU4

— River Plate (@CARPoficial) December 10, 2016

En la vuelta en el Monumental se invirtieron los roles y fueron los colombianos los que metieron sin parar y fue a los locales a los que les costaba romper esa doble línea de 4. Pero ese River estaba plagado de opciones y con dos tiros de esquina cabeceados por Mercado y Pezzella liquidó las cosas y se quedó con la Copa Sudamericana.

Hoy, dos años después, se sigue recordando a aquel River de gran juego y mucha actitud que le dio un envión importantísimo al equipo que siguió sumando títulos y que en la Libertadores del año siguiente, volvió a eliminar a Boca.

Más de Goal.com

image beaconimage beaconimage beacon