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Con un Tevez descomunal, Boca ganó un Superclásico tremendo

logotipo de Goal.com Goal.com 11-12-2016

La fiesta es toda de Boca. En la mej la mejor versión del duelo de los últimos años, con llegadas claras, ida y vuelta y resultado cambiante, el Xeneize derrotó 4-2 a River con un Carlos Tevez descomunal y en un 2016 donde no pudo conseguir ningún título, al menos cerrará el año con una sonrisa.

En el Monumental se jugó con muchísima intensidad durante los 90 minutos y no faltaron las situaciones de los los lados. Y eso se dio tanto por el buen rendimiento de los ataques de ambos conjuntos, con Andrés D'Alessandro y Tevez como bandera insignia de cada uno, como por las facilidades defensivas que entregaron los dos a lo largo de toda la tarde.

Durante los primeros 25 minutos, Leonardo Ponzio perdió siempre el duelo con el Apache y el sector izquierdo de la defensa local, con un Arturo Mina en un nivel bajísimo, entregó todas las facilidades para que Carlitos filtre asistencias para los dos delanteros de Boca: a los 7, Pavón tuvo el primer mano a mano y tapó Batalla y a los 13, Walter Bou no falló y anotó el primero. La ventaja le dio al visitante la chance de pararse de contra, los espacios se acrecentaron y el equipo de Guillermo tuvo chances como para ampliar diferencias.

Sin embargo, lo que River no lograba desde lo defensivo empezó a conseguirlo a partir de la tenencia. De la mano de D'Alessandro, el local comenzó a manejar la pelota y las ocasiones de gol pasaron de darse en el área de Batalla a la de Axel Werner. Entonces, a los 33, Gino Peruzzi cometió un error casi de amateur al rechazar un centro al punto del penal y Sebastián Driussi, el goleador del campeonato, no perdonó de volea. Con el 1-1, el dominio Millonario no hizo más que acrecentarse, y cinco minutos después llegó el tanto de Lucas Alario, que cabeceó al gol un muy buen centro de Jorge Moreira, otro de buen nivel en la tarde de Núñez.

Para el complemento todo parecía dado como para que el equipo de Gallardo liquidara la historia: en los primeros 12 minutos, el dueño de casa tuvo tres situaciones clarísimas para ponerse 3-1, dos de Alario (un remate desde dentro del área chica que salió increíblemente desviado y un cabezazo incómodo que casi se mete en un ángulo) y una de Pity Martínez, que remató desviado de derecha. Y cuando la historia estaba empezando a emparejarse, en una acción desprolija, Batalla salió a cortar lejos, puso mal el cuerpo, Tevez le robó la pelota y empató la historia con el arco vacío.

Con el partido 2-2, la intensidad no decreció y aunque comenzaron a faltar las situaciones de gol, la sensación de peligro estaba siempre latente. Hasta que otra vez Carlitos rompió la tarde con un golazo de antología, ante la pasiva mirada del fondo local, y sobre el final Ricardo Centurión liquidó la historia de contragolpe. Así, el Xeneize le tiró toda la presión a Estudiantes, que deberá ganar para seguir como único puntero. River, por su parte, se fue golpeado pero con la tranquilidad de saber que el jueves puede sumar un nuevo título en la Copa Argentina y dejar atrás este mal trago muy rápidamente.

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