Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Didier Deschamps, el hombre que se impuso a las individualidades y le salió bien

Goal.com Goal.com 07-07-2016

El nombre de Didier Deschamps es palabra mayor para la historia del fútbol francés. Campeón como jugador en el único título mundial de los galos en la Copa del Mundo 1998 y también en la Eurocopa 2000, último gran logro de los suyos, el ex mediocampista viene confirmando sentado desde el banco todo lo bueno que supo hacer para su país dentro del verde césped.

Luego de dirigir al Mónaco, a la Juventus y al Olympique de Marsella (donde fue multicampeón), este entrenador de 47 años arribó a la Selección en julio de 2012 tras la partida de Laurent Blanc y rápidamente intentó imprimirle su sello. Y la afición francesa se "enamoró" de su forma de imponerse por sobre los nombres de peso, que varias veces habían tenido diferentes conflictos con la camiseta azul.

Su primera gran experiencia fue en el Mundial de Brasil 2014, al que clasificó tras vencer en el repechaje a Ucrania y en el que iba a coronar una más que aceptable actuación al caer en los cuartos de final frente al posteriormente campeón Alemania. A esta altura, Deschamps tenía la aceptación casi total del pueblo francés y también de las autoridades, quienes le renovaron su contrato a principios de 2015.

Lo cierto es que la previa de esta Eurocopa, en la que todos los cañones franceses apuntaban a volver a hacerse fuertes en el plano continental, Deschamps sufrió todo tipo de contratiempos entre lesiones y conflictos internos. Sin dudas el más resonante fue el affaire entre Carlos Valbuena y Karim Benzema, al que, con una autoridad pocas veces vista, decidió finalmente dejar afuera de la lista para la Euro.

Si bien en un principio hizo ruido "sacarse de encima" a uno de los mejores delanteros del mundo, la gente se volcó del lado del entrenador y le dio su completo apoyo para encarar "su" Eurocopa.

Y lo cierto es que el tiempo le terminó dando la razón. Y con creces. Con momentos de buen fútbol y habiendo eliminado recientemente al campeón del mundo Alemania en la semifinal, los galos clasificaron al tan ansiado partido final, donde espera la Portugal de Cristiano Ronaldo en el Stade de France el próximo domingo.

© Proporcionado por Goal.com

Ponderando siempre el grupo por sobre las individualidades, sin miedo de dejar sentado a nombres como Paul Pogba o Antoine Griezmann en el banco de suplentes si la situación así lo amerita, Didier Deschamps está frente al partido que soñó jugar desde que arrancó este certamen.

Con un pueblo detrás que lo apoya, un grupo de jugadores que le responden a la perfección y ya sin los "fantasmas" del caso Benzema, su situación es inmejorable. Sólo le queda un escalón para que la tinta con la que ya está escrita su nombre en la historia de Francia se haga aún más indeleble.

Más de Goal.com

image beaconimage beaconimage beacon