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El plan de Chile para frenar a Messi fue un déjà vu

Goal.com Goal.com 27-06-2016

Al fin y al cabo, todo depende del nivel de inspiración. Porque jugar y crear siempre es más difícil que anular y romper. Por eso, las cosas quedaron en los pies de Messi. La Pulga no hizo un mal partido, pero tampoco le alcanzó para burlar a un sistema defensivo que pareció una copia de lo que había pasado hace un año, en la final de la Copa América 2015. Otra vez, Chile tenía un plan. Lo cumplió a rajatabla. Y volvió a festejar.

El concepto es bastante sencillo: presionar a Messi en todos los sectores del campo de juego. Si en algún momento se le ocurre ir a recibir entre los centrales, no dejarlo darse vuelta. Y si en alguna secuencia logra acelerar, preocuparse por tapar las opciones de pase. Pero no fueron las únicas variantes del juego. El conjunto de Pizzi está lejos de ser inocente o demasiado bueno. En los momentos en los que el 10 de la Selección argentina pudo hacer la diferencia y sacarse un par de jugadores encima, La Roja cortó la jugada.

A los 15 minutos, Marcelo Díaz vio la tarjeta amarilla por una patada a Messi, cuando se escapaba al gol. A los 22, Vidal decidió bajarlo. A los 27, el volante central de Celta tuvo que volver a frenarlo, en una jugada algo más dudosa. El chileno, clave en el sistema creado para bloquear al 10 de la Selección argentina, vio la roja.

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En el segundo tiempo, la historia se repitió. Una marca escalonada que sabía lo que debía hacer. A los 23 del complemento, y con Vidal amonestado, le tocó el turno a Aránguiz. Dura falta y tarjeta amarilla. A tres minutos del final de los 90, fue el momento de Jara. A los 112 minutos, Silva le cometió infracción a Messi muy cerca del área, pero la Pulga no se inspiró para ganarlo de tiro libre.

Messi, que tocó 91 pelotas, recibió 8 faltas (en el partido, lo sigue en esa estadística Vidal, con cinco). Entre ese desgaste y la presión permanente, a Messi le quedó poco margen, como el año pasado. Porque no sólo se trató de patadas, también de un sistema cuidadoso, con sensibles artistas del aspecto defensivo.

Fue un déjà vu. Otra vez, Chile logró resolver la duda que se vuelve teoría, debate y discusión una y otra vez: cómo parar a Messi. La Roja tiene una fórmula que, por ahora, no se vence.

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