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Piqué, Ribéry, Zlatan, Yayá... ¿Por qué choca Guardiola con los carácteres fuertes?

logotipo de Goal.com Goal.com 21-09-2016

OPINIÓN | GOAL UK

Ningún entrenador ha ganado tanto como Pep Guardiola en los últimos ocho años. Sin embargo, el español hace las cosas a su manera y aquellos que no le siguen reciben escasa atención -como Zlatan Ibrahimovic, Samuel Eto'o, Joe Hart o Touré Yaya han comprobado-. O con él o contra él.

La carrera de Guardiola sufrió un espaldarazo en verano de 2008. Sin experiencia al más alto nivel, avisó en su presentación a la prensa que se abrochara los cinturones y, lo que es más sorprendente, anunció varios cambios: Ronaldinho, Deco y Eto'o abandonarían el club.

Pep estaba preocupado sobre una influencia negativa sobre un impesionable Leo Messi y no toleraría el estilo de vida festivo del brasieño Ronaldinho. Deco era parte de aquel grupo y el español optó por hacer borrón y cuenta nueva. Eto'o, en cambio, tuvo que quedarse ante la imposibilidad del club de firmar un sustituto. Pero tenía fecha de caducidad.

El caemerunés ha sido un jugador problemático para muchos de sus entrenadores y Guardiola no fue una excepción. Tras la temporada en la que marcó 36 goles y anotó en la final de la Champions League como colofón al triplete, Pep habló de falta de "feeling" y Eto'o tuvo que irse.

En todo caso, el Barcelona estaba en situación complicada: Eto'o quería mejorar su contrato y con sólo un año por delante, la directiva tuvo que tomar una decisión. Así que le dejaron ir al Inter.

"Guardiola nunca tuvo el valor de decirme las cosas a la cara", dijo Eto'o en 2014. "Chocamos las manos en el Inter cuando jugamos contra el Barcelona, pero sólo delante de las cámaras. Después del partido no me dijo nada".

El delantero también comentó que Guardiola sólo le había hablado tres veces esa temporada -una de ellas para decirle cómo jugar de delantero centro-. "Pep me dijo cómo moverme como un delantero. Yo le dije: No eres normal. La verdad es que Pep no respetó las cosas del fútbol".

Sin embargo, su sustituto se volvió todavía más que un problema para Pep. Ibrahimovic llegó como parte del acuerdo que vio a Eto'o irse al Inter, y después de un comienzo prometedor, las cosas se pusieron difíciles.

El Barcelona retuvo Liga y Mundial de Clubes pero fue eliminado de Copa del Rey y Champions. Pese a un buen rendimiento en forma de goles. el sueco parecía demasiado estático para el estilo de juego del Barcelona y Guardiola acabó moviendo a Messi al centro.

"Nunca he tenido problemas con nadie", dijo Ibrahimovic. "Nadie puede decir que hice nada malo. Los primeros meses fueron muy bien y de repente pasó algo, de lo que todavía espero una respuesta. Pocos meses después del comienzo de la temporada, 'el filósofo' no volvió a hablarme".

Ibrahimovic es uno de los jugadores que más ha criticado la falta de comunicación de Guardiola y además dijo que sus excompañeros parecían más niños de colegio.

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"El vestuario era muy silencioso" revela en su biografía. "Messi, Xavi e Iniesta obedecían sin protestar. Eran como escolares. No soy así. No podía ser yo mismo. No tenía relación con el entrenador, apenas me miraba. Messi quería jugar en el centro y lo logró".

Y pese a que según el escritor de la autobiografía, David Lagercrantz, ésta contenía sentencias no literales, reveló que había pasado 100 horas en conversaciones con el delantero. Por lo que el sentimiento parecía encajar, aunque las palabras no lo hicieran.

Al final de su reinado como jefe del Barcelona, Pep también tuvo problemas con Gerard Piqué sobre sus actividades fuera del campo, incluso contrató a un espía para seguir al defensa para saber si estaba en casa o de fiesta con Shakira. Hubo problemas con Messi y Cesc Fábregas también en sus últimos días en el Camp Nou.

Guardiola estaba obsesionado con la profesionalidad de sus jugadores y en el Bayern encontró un grupo disciplinado que acababa de ganar el triplete con Heynckes. En el Allianz Arena hubo menos problemas, aunque su relación con Frank Ribéry se tensionó al final.

"Ancelotti sabe cómo tratar a un jugador", dijo el francés en clara alusión a Pep. "Es un regalo para el Bayern, con él me siento con confianza de nuevo. Necesito entrenadores como él, Heynckes o Hitzfeld". Pero desde luego, no como el que le entrenó en las últimas tres temporadas.

En el Bayern, Guardiola dio salida a una leyenda como Bastian Schweinsteiger cuando sintió que ya no daba el nivel requerido, algo que ha repetido en el City cortando al popular Hart y bloqueando a Yaya Touré en sus primeras semanas en el cargo.

Hart tiene una gran personalidad y siempre fue una voz autorizada en el vestuario. Quizá esto no gustara a Guardiola y apenas se miraron a la cara desde el comienzo. Pep probablemente se sentía incómodo con la idea de mantener un jugador popular en el club aun sin darle la titularidad, a la vez que se mantendría frío ante los esfuerzos del portero en los entrenamientos.

Touré es el último ejemplo. Incluso aunque Guardiola aplaudió al mediocentro en verano y dijo que tenía futuro en el City, la pareja ya es historia. En el Barcelona, Yaya impresionó al español en la primera temporada, pero fue vendido al City después de que la comunicación entre ambos muriera.

"Sea lo que sea que le preguntes, siempre da respuestas raras", dijo después. "Me ignoró hasta que llegó la oferta del City. Por eso opté por irme. No hablé con Guardiola durante un año. Si me hubiera hablado, me hubiera quedado. No quería irme y quería acabar mi carrera en Barclona, pero no tuvo fe en mí".

Todos estos jugadores tienen sin duda gandes personalidades y es verdad que Guardiola parece receloso de los egos desbordados: sin embargo, todo se reduce a la forma de vida, el profesionalismo y la capacidad de encajar en un equipo sin romper su armonía, como Puyol, Xavi, Messi, Lahm, Neuer y muchos otros entrenados por Pep.

Así que aunque la cercanía de Ancelotti pueda ser mejor para tener a todos sus jugadores alineados con él, su filosofía más pasiva significa que el equipo puede sufrir falta de disciplina durante toda una temporada. Esto queda reflejado en los números de ambos en sus ligas: Guardiola es el mejor de largo, y en la medida en que siga ganando lo más importante, podrá permitirse algunos tropiezos por el camino.

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