Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Por qué Pizzi logró lo que Sampaoli nunca hubiera podido

Goal.com Goal.com 30-06-2016

Al drone no lo podía parar nadie. Sampaoli cerraba los entrenamientos y Pinto Durán era una especie de búnker imposible de penetrar, pero el drone, libre, iba por el aire. Entonces, el entrenador de la Selección chilena de ese momento se volvía loco. Suspendía la práctica y hacía todo para sancionar al que se haya animado a espiar a sus dirigidos cuando faltaba poco para el inicio de la Copa América 2015.

La Selección chilena había salido campeón hace unos minutos. Claudio Bravo hablaba con la prensa, en la zona mixta del Estadio Nacional. Pero fue interrumpido por uno de sus compañeros. "¡Celebren, amargos!", gritó Jorge Valdivia. Al arquero de La Roja no le quedó otra más que terminar la conversación.

Descontrolado y todavía con algo de resaca y cansancio por la dura noche, Arturo Vidal tuvo que salir a perdón. En medio de la Copa América 2015, el Rey necesitó salir a relajarse. Un par de tragos y juego en un casino, como para llevar la cabeza a otro lado. Poco después de esa secuencia, el escándalo.

© Proporcionado por Goal.com

Arturo Vidal se hace cargo de la última conferencia de prensa oficial de Chile en la Copa América 2016. Habla tranquilo, medido, maduro. El Rey, que hasta hace no demasiado era el rebelde y loco, se volvió el líder y la guía.

El propio Vidal reconoció lo que sentía en esa misma conferencia. "Todos los que estamos acá la estamos disfrutando más porque ya ganamos algo importante que no se había hecho en Chile, estamos muy felices. Es otra presión, otros equipos y queremos seguir así, porque si seguimos con esta alegría nos puede servir mucho para otros campeonatos", dijo.

En el entrenamiento de Chile en el Red Bull Arena, a un par de días de la gran final del torneo, no hay drones pero sí sonrisas. La imagen es una foto que se volvió costumbre a lo largo del torneo. Lejos de los enojos, las obsesiones y los desafíos al periodismo, marcado constantemente como el eje del mal, La Roja se permite disfrutar.

Hay un corazón adentro de este ambiente, un cerebro que transmite alegría, un entrenador que no sólo se dedicó a pensar en estrategias o formas de juego.

Después de las semifinales ante Colombia, a Juan Antonio Pizzi le preguntaron si sentía que después del 7-0 había cambiado algo: "Sí, claro. Si antes de ese partido me preguntaban todos los días si me iba a ir".

El director técnico argentino entró a la Selección chilena con una sonrisa. Fue su estrategia para sumergirse en un grupo con demasiados peso pesados. La fórmula seguramente haya rendido en lo futbolístico, pero principamente en el día a día. Logró en La Roja lo que a Sampaoli ni siquiera se le hubiera ocurrido: saber pasarla bien.

Más: El chileno Isaac Díaz fichó por Sol de América | Una locura: ¡el tobillo de Alexis está cada vez peor! | José Pedro Fuenzalida, sugerido para Belgrano

Más de Goal.com

image beaconimage beaconimage beacon