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¿La señal de austeridad del Presupuesto 2017 servirá para un repunte de las expectativas?

logotipo de Pulso Pulso 04-10-2016 Miriam Leiva P.

El aplauso casi unánime del sector privado que recibió el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés por presentar un Presupuesto 2017 con un gasto acotado de 2,7%, ¿será suficiente para alterar favorablemente las expectativas?

Los consultados por PULSO difieren en sus respuestas: algunos creen que sí porque se otorgó certidumbre, mientras otros sostienen que era esperable que el Gobierno cumpliera con su compromiso de ir reduciendo el déficit fiscal estructural.

Es que esta señal de austeridad se da en un momento macroeconómico de algunas buenas noticias: Uno, la inflación después de 2 años sobre el rango meta (4%) está cediendo con cifras reales, observables (3,4% en 12 meses, en agosto) en línea con el discurso del Banco Central (BC). Dos, los pronósticos para el Imacec (Indice Mensual de Actividad Económica) de agosto apuntan a un 2%, cifra no bullante pero bastante mejor que el 1% de junio y el 0,5% de julio. Tres, el desempleo en el trimestre junio-agosto llegó a 6,9%, lo que si bien implicó un alza de 0,4 punto porcentual en 12 meses, registró una baja respecto al trimestre mayo-julio (7,1%), en circunstancias que la mayoría de las proyecciones auguraba un alza. 

“Probablemente desde el punto de vista de las expectativas, agosto fue sin lugar a dudas el punto más bajo. Efectivamente hay ciertos elementos que generaban incertidumbre que se han empezado a despejar, donde destaco la señal del Presupuesto. No olvidemos que hace 3 meses se hablaba de la continuidad de Valdés en Hacienda y hoy su posición está fortalecida, y la de una política económica más conservadora, más a la antigua. Es una buena noticia”, indicó el economista de Piensa Consultores, Pablo Correa.

A ello agrega que se han cerrado discusiones que generaban ruido como la reforma laboral, mientras que hay gestos de que el debate previsional será más pausado y con consenso. “Las señales de las últimas semanas son más positivas de las que vimos en invierno”, manifestó al recordar también los mejores índices en inflación y que se aleja la posibilidad de una recesión técnica en términos de crecimiento. Sólo en desempleo anticipó que seguirá debilitándose. 

No ven mejoría

Por el otro lado, los economistas Patricio Rojas, de Patricio Rojas y Asociados, y Alejandro Fernández, de Gemines, no ven signos de una recuperación, ni siquiera leve, pues no ven datos suficientes.

“No creo que haya argumentos para justificar una situación de esa naturaleza. Lo único razonable sería la tendencia a la baja de la inflación porque el crecimiento de agosto será una situación puntual, no es un cambio de tendencia, estamos en lo mismo (en torno a 2%)”, indicó Fernández.

Incluso recalcó que la actividad se está desacelerando y que el tercer trimestre será más débil. “Acá se está haciendo lo mínimo para evitar que nos pongan tarjeta amarilla las clasificadoras de riesgo, no es para estar demasiado contentos”.

Por su parte, Rojas indicó: “No creo que eso vaya a ocurrir porque el escenario no ha cambiado mucho, existía una cierta expectativa, bastante alta, de que el ministro Valdés iba a lograr ajustar el Presupuesto para reducir el déficit. Es una buena noticia pero no para sorprender a los agentes”. 

Recalcó que los datos de empleo son malos porque la generación de plazas laborales es muy baja, cerca de 90 mil , y la mayoría por cuenta propia; la inflación ha cedido como se esperaba, mientras que los datos de Imacec están en línea con un crecimiento bajo 2%, que es bajo. “Incluso el Fisco anunció que la inversión será negativa por tanto hasta podemos esperar que el BC corrija a la baja, el crecimiento de este factor. Por tanto, estas noticias no son relevantes para un punto de inflexión”, señaló. 

En una línea distinta, el economista de Chile 21, Eugenio Rivera, planteó que el Presupuesto operará en sentido contrario a los requerimientos de la economía de una inyección de inversión pública, que en términos gruesos caerá en 2017.

“Es un poco prematuro pensar que hay un giro. Este Presupuesto es una señal negativa para el mundo empresarial que se ve muy desanimado y con excesiva ideologización”, acotó.

Criticó al ministro Valdés que se justifica en que no hay suficientes proyectos para impulsar cuando, indica, desde Hacienda no habrían  entregado los recursos para potenciar las condiciones institucionales y asegurar una cartera sólida de proyectos. “A veces me da la impresión que Valdés es como Axel Kaiser en torno a que si metemos un poquito de intervención del Estado vamos a llegar al socialismo. Claro que me preocupa que clasificadoras de riesgo bajen la calificación del país pero en Chile tenemos una historia de finanzas sanas y eso es lo que ellas tendrían que ver”.

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