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¿Qué fue de las economías BRIC?

logotipo de Pulso Pulso 26-09-2016 Catalina Göpel

La potencia de los países que conforman el acrónimo de las economías emergentes más importantes del mundo: Brasil, Rusia, India y China, los BRIC, ha sufrido fuertes cuestionamiento por la desaceleración de sus miembros. Pero pese a los retos que enfrenta el grupo, sus líderes siguen unidos y se reunieron al margen de la última cumbre G20 que se desarrolló en Hangzhou, con el objetivo de reforzar la coordinación y el diálogo, y así demostrar que su poder político y económico no está desapareciendo.

Una mejora en la difícil situación económica que enfrentan Brasil y Rusia, junto con un modesto repunte de China, podrían elevar el desempeño del grupo, que por estos días tiene a India como su mejor referente.

Reducción del pesimismo en torno a la economía del gigante latinoamericano 

La realización del impeachment que el pasado 1 de septiembre determinó la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil, generó un fuerte proceso de cambios en ese país.

“Lo primero que deberá hacer  Michel Temer es poner todos los esfuerzos para aprobar la enmienda constitucional acerca del gasto público” dijo José Francisco de Go1nçalves, economista jefe del Banco Fator y profesor de la Universidad de Sao Paulo. 

En el segundo trimestre de este año, el PIB de Brasil se econgió un 3,8% en comparación con el mismo periodo de 2015, mientras que para el primer semestre de 2016 acumuló una baja de 4,9%. 

Pero si bien hasta hace un par de días a Brasil le llovía sobre mojado con innumerables protestas, paros sindicales y crecientes movimientos sociales contra las reformas laborales que intenta impulsar la nueva administración, el reciente cumplido entregado por la OCDE durante esta semana a la economía brasileña, viene a rebrotar un cierto optismo sobre la nación que enfrenta la peor recesión de su historia reciente. 

El organismo internacional modificó sus previsiones de crecimiento apuntando a que la economía brasileña caerá -3.3% este año, 1,3% menos de su revisión de junio, mientras que para 2017, todavía en números rojos, un -0,3%, bastante positivo con respecto al -1,7% del estudio anterior. 

En tanto Temer prepara su plan de privatizaciones y concesiones que generarían oportunidades de inversión por US$270.000 millones hasta 2020.

La recuperación rusa y la reivindicación de Vladimir Putin

La caída de los precios del petróleo y las sanciones impuestas por los países occidentales a causa de las crisis de Ucrania, tienen hace más de un año a la economía rusa sumida en una profunda recesión. 

En el segundo trimestre, Rusia se contrajo 0,6% anual, luego de acumular una caída de 1,2% entre enero y marzo de este año. 

Según Chris Weafer, economista de la consultora Macro Advisory, la principal preocupación es sobre el gasto del presupuesto y la capacidad de mantener un déficit contra las sanciones, “Rusia está más centrado en la diversificación”, dijo.

Según un estudio de la consultora, la economía rusa caerá entre 0,6% y 1,0% en 2016, pero se espera una repunte con un crecimiento de 1,5% a 2,0% el próximo año.  

“Calificamos nuestros esfuerzos de insuficientes y modestos, sin embargo, nuestra economía se ha estabilizado, conservamos reservas y redujimos la salida de capitales” dijo el presidente Vladimir Putin en la pasada cumbre del G20 en China, asegurando que la economía de su país ha alcanzado cierta estabilidad. Una mejora en el segundo trimestre de la economía rusa se debe al restablecimiento de la producción industrial, la agricultura y los transportes. El precio del barril de petróleo cercano a los US$40 permitirá retomar el ritmo del crecimiento el próximo año y hacer frente a los costos de las ambiciosas políticas de Putin que buscan subir los sueldos y aumentar el gasto militar, dejando atrás la advertencia de Dmitri Medvédev, presidente ruso, que decía que “no hay dinero”.

India, la estrella que brilla entre los países emergentes

Sin duda alguna, India es una verdadera promesa entre las economías del mundo y la estrella actual de los BRIC, aunque una inseguridad en las previsiones de las economías emergentes en los próximos años frente a un posible endurecimiento de las condiciones de financieras, pone en duda este brillo y las perspectivas para este país sobre un entorno adverso. 

“Siempre hay dudas sobre India, pero no hay desconfianza sobre su creciente capacidad” dijo Sara Johnson, economista senior de IHS Markit. 

La India creció 7,2% en el año 2015, por arriba de China que alcanzó un 6,9% y espera seguir por la misma senda en 2016 y 2017.  

Además, este ritmo que ha mantenido por años resulta aún más cautivador cuando se analiza a pares como Brasil, y Rusia, cuando ambos luchan contra la recesión. 

Si bien la rupia y el mercado indio generan dudas esporádicas, ¿qué explica su conducta económica? La caída del precio de las materias primas juega un valor esencial para el país cuyas importaciones representan un importante porcentaje del PIB, la evolución del consumo y la reducción de la inflación han sido un logros claves para artífices como Narendra Modi y  Raghuram Rajan. 

La inflación en la India se situó en agosto en el 5 %, un 1 % menos que el IPC del mes anterior, mientras que hace tres años, este indicador llegó al 9,4 %.

Ahora los riesgos que deberá enfrentar serán un inminente aumento en el precio de los commodities, y que la salida de Rajan no la aleje de la ruta del crecimiento. 

China y el modesto repunte que no convence a los analistas

“Los números recogidos en agosto reflejan las iniciativas de gasto del gobierno, que apoyan el crecimiento del PIB real de China en el corto plazo” señaló Tuuli McCully , economista internacional senior de Scotiabank Economics.

Y es que las últimas del Ministerio de Comercio de ese país reflejaron que la producción industrial aumentó 6,3% el mes pasado respecto a 2015, las ventas minoristas crecieron 10,6%, y la inversión se recuperó tras la caída de julio, alcanzando US$8.700 millones, generando un aumento de 5,7% para el octavo mes del año.

Pareciera que la economía china se estaría configurando para cumplir su objetivo  de crecimiento real de al menos 6,5% para este año, sin embargo las perspectivas de los analistas a largo plazo apuntan a “la desaceleración del crecimiento sostenido” dijo McCully. La inversión de activos fijos, una fuente clave para la actividad económica del país asiático se ha desacelerado hasta 8,1% interanual y la mayor parte de las ganancias de las inversiones hoy en día provienen de los gastos del sector público, mientras que la inversión del sector privado permanece estancada. 

“En nuestra opinión, esto no es sostenible” agregó McCully, y a su juicio el crecimiento de la inversión seguirá lento en los próximos meses y trimestres. En este sentido, habrá que esperar para ver qué tan exitosa es la transición gradual de China, en la que servicios, consumidores y ganancias de productividad  jugarán un papel cada vez más importante en el apoyo a la producción nacional, mientras la dependencia en la industria y la inversión de capital fijo pareciera no ser perdurable.

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