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Índice de optimismo de CFO chilenos cumple 10 trimestres en terreno negativo

logotipo de Pulso Pulso 20-09-2016 Paula Namur

Los gerentes de finanzas chilenos han respondido a la desaceleración económica y al entorno de reformas local con pesimismo. De acuerdo con la encuesta Panorama de los negocios, realizada por la Universidad de Duke, en conjunto con PULSO y Sofofa, el índice de optimismo de los ejecutivos chilenos lleva diez trimestres en terreno pesimista y es uno de los más bajos entre las economías medidas por el ranking.

De acuerdo al sondeo, un 7% de los gerentes de finanzas chilenos dijo estar más optimista, mientras el 65,1% planteó estar menos optimista y un 27,9% dijo estar igual que el trimestre pasado. Esto refleja un empeoramiento en la confianza en comparación con el segundo trimestre, en que el 14% de los CFO encuestados en Chile decía estar más optimista. 

De esta manera, el índice de optimismo de los ejecutivos chilenos volvió a caer desde 45 puntos hasta 40,6 en el tercer trimestre. Con esto, el índice de optimismo cumple 10 trimestres consecutivos por debajo de los 50 puntos que separan optimismo de pesimismo, y es el peor entre las economías latinoamericanas medidas en el estudio. En Ecuador (el segundo país menos optimista), el puntaje fue de 43,7. En Brasil llegó a 53, y en Colombia, a 55. Mientras México y Perú son los más optimistas, en 63 y 69 puntos, respectivamente.

“Los resultados de la encuesta dan señales negativas acerca de lo que se espera para la economía chilena”, destacan desde Sofofa. “La caída de cinco puntos en la percepción de la economía, pasando de 45 a 40,6 en la encuesta reciente, son coincidentes con los indicadores de confianza empresarial, los que se han mantenido en niveles pesimistas por más de dos años”, aseguran.

Al igual que el trimestre anterior, la incertidumbre económica se ubicó como la principal preocupación política (con un 72,5% de los encuestados calificándola como una preocupación apremiante), seguida por las políticas de gobierno, el código tributario y la débil demanda por sus productos o servicios. Las preocupaciones coinciden con las expresadas por el promedio de CFO de Latinoamérica, que ubican a la incertidumbre económica como la principal fuente de preocupación (57,7%), seguida por las políticas de gobierno, demanda por sus productos y código tributario.

Proyecciones de las compañías

En promedio, en Latinoamérica los planes de gasto de capital subieron 2%, con un panorama positivo en todos los países sondeados a excepción de Chile. 

En nuestro país las perspectivas también son negativas para ingresos, ganancias y cantidad de trabajadores. Según el sondeo, los ejecutivos esperan que en los próximos 12 meses sus ganancias y sus ingresos caigan en 1,7% y 2,4%, respectivamente. En tanto, esperan que el número de empleados locales contratados a tiempo completo caigan 3,3%, lo cual se diferencia con el incremento de 3% esperado en México y Perú.

Influencia de la política

Respecto del panorama político, en varias de las principales economías de la región los ejecutivos dijeron estar más cautelosos sobre la incertidumbre política. Por país, Chile es el país donde esta cifra es más elevada: un 81% de los ejecutivos de nuestro país dijo que la incertidumbre política ha llevado a su firma a ser más cautelosa, seguido por Perú, con 77,3% y Brasil, con 76,9% y Colombia, con 75%.

Sin embargo, un hito en la región es la elección del presidente Pedro Pablo Kuczynski en Perú: 95% de los gerentes peruanos espera que sus políticas sean útiles para sus empresas, así como el 43% de los ejecutivos chilenos.

“El promedio para Latinoamérica ha mejorado un poco este trimestre, pero el panorama ha sido débil, y ahora promedia de débil a moderado en toda Latinoamérica. Gran parte de la mejora en el promedio regional viene de una mejora en las perspectivas para Brasil desde “terrible” a “débil”; por supuesto, tenemos que esperar y ver si esta mejora en Brasil realmente ocurre o si refleja un poco de euforia respecto del nuevo presidente”, destaca el profesor de la escuela de negocios Fuqua de la Universidad de Duke, y director de la encuesta, John Graham.

Según los resultados de la encuesta, el índice de optimismo en Brasil repuntó a 53 puntos, desde los 36,9 que registró en el mismo período del año anterior. Por ejemplo, mientras el año pasado apenas el 5,5% de los CFO brasileños decía estar más optimista, ahora esa cifra cambió notoriamente a 69,2% y ninguno de los encuestados dijo estar menos optimista en comparación con el trimestre previo, lo cual refleja el cambio de actitud de los empresarios tras la llegada oficial de Michel Temer a la presidencia de Brasil, tras la salida de Dilma Rousseff.

En Estados Unidos, con las elecciones presidenciales en menos de dos meses, la política también se ubica como una de las prioridades. De acuerdo con el sondeo, 40% de las firmas estadounidenses pondrán en pausa la inversión si la candidata demócrata, Hillary Clinton, resulta ganadora, mientras esperan para ver cómo gobierna. Cerca de 33% dice lo mismo sobre Donald Trump. Esas cifras son incluso mayores entre la mayoría de firmas que han retrasado inversiones de cara a la elección. Según el estudio, entre las firmas que ya están invirtiendo de forma cautelosa, 75% seguirá retrasando la inversión si Clinton triunfa versus casi la mitad de las firmas si Trump es elegido presidente.

“Es sorprendente oír que un número importante de líderes empresariales dicen que seguirán esperando para ver el resultado de la elección, hasta que sea claro cómo será el liderazgo del nuevo presidente y del nuevo Congreso”, explica el académico de la Universidad de Duke, John Graham. “La incertidumbre que vemos antes de las elecciones usualmente se disipa en el día de la elección y las empresas empiezan a invertir nuevamente”, añade.

En gran parte debido a la incertidumbre política y económica, las firmas en Estados Unidos no planean aumentar la inversión en capital o en I+D en los próximos doce meses.

El factor político también aparece como fundamental en Europa, donde 31% de los ejecutivos dice que sería mejor para sus empresas si Reino Unido hace una salida lenta desde la Unión Europea. En tanto, 30% de los CFO europeos cree que Reino Unido completará su salida del bloque hacia fines de 2019, mientras 54% dice que eso ocurrirá recién a fines de 2020.

Además, un 20% de los ejecutivos del viejo continente cree que otro país votará para salirse de la UE dentro de dos años. Las apuestas apuntan a Dinamarca, Holanda, Hungría y Grecia. 

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