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AFP, la oveja negra de la familia

logotipo de Pulso Pulso 23-08-2016

Desde el ángulo de las percepciones del ciudadano consumidor, respecto de las empresas y la coyuntura,  la crisis existencial del país asemeja no tener fin.  Todo parece estar en proceso de revisión crítica.  Así al menos lo certifica esta nueva medición de agosto.

De mayo a la fecha, la evaluación del desempeño financiero de las empresas ha tendido a la baja, se instala la idea de que a las empresas les está yendo peor y que están perdiendo su liderazgo en América Latina.  En el mismo período aumenta la evaluación emocional de las empresas (admiración y confianza), como consecuencia de dejar atrás los escándalos de corrupción y colusión. Como también, un incremento en el desempleo, que tiende probablemente a filtrar el discurso crítico. 

Como era de esperarse, la “guinda de la torta” se la llevan las AFP ( 6% de evaluación positiva ) e isapres ( 7% ). Ambas presentan una fuerte tendencia a disminuir su evaluación por parte de la población; aunque  las isapres podrían ser foco de la discusión en el futuro próximo, pensando en que se viene una elección presidencial y, serán tema obligatorio de la agenda pública y partidista programática. No hay que olvidar que estas al igual que las AFP, no tienen capital reputacional al cual echar mano en caso de urgencia. 

Es así como, el 90% de las personas piensa que la discusión sobre las AFP es importante o muy importante para sus propias vidas. Un  64% de los consumidores cree que se debe diseñar un sistema mixto donde la jubilación tenga un componente de reparto y otro de ahorro individual. Sólo 9% señala que se debe mantener tal como está. Se quieren los cambios ahora, no en la próxima administración. Lo que tensionará aún más el programa político del Gobierno, como también las relaciones de las distintas coaliciones y el congreso. 

Otra dimensión de la crisis corre por el carril solidario, en el cual el individualismo y/o falta de confianza del chileno en las instituciones salta a la vista. Tan sólo un poco más de un tercio de la población muestra disposición positiva a entregar sus ahorros previsionales a un fondo colectivo para mejorar las pensiones de los actuales jubilados, financiar un alza de la cotización y ceder parte de su cotización mensual para financiar el pilar solidario.

Los ciudadanos creen que las AFP deben devolver parte de la comisión cuando los fondos pierden rentabilidad, en la medida que el país pueda financiarlo; el aporte del estado debiera aumentar en monto y cobertura. Las AFP deben ser más reguladas por el Estado, las pensiones son bajas e insuficientes y el sistema de pensiones necesita mayor solidaridad.  A la inversa, no están de acuerdo con que las AFP funcionan como un Mercedes Benz, como también retrasar retrasar la edad de jubilación.

En el imaginario chileno y político a lo largo del tiempo, las AFP e isapres han sido objeto de críticas permanentes. La primera cayó por un hecho fortuito como fue la pensión de Myriam Olate; ahora falta otro evento casual, para golpear a la segunda. 

*Gabriel Argel, gerente Estudios Go Research, y Cristian Leporati, director Escuela Publicidad UDP.

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