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Afrontando debilidades del mercado laboral

logotipo de Pulso Pulso 08-09-2016

La falta de trabajo es una de las principales preocupaciones tanto de las familias chilenas como de las autoridades, y este año no ha sido la excepción. De hecho, 28% de las personas encuestadas por Cadem afirma que hoy el principal problema económico que enfrenta Chile es justamente el desempleo, de lo que también se hace eco el Banco Central manifestando preocupación por la baja tasa de creación de empleos.

En 2016 el mercado laboral mostrará una tasa de desempleo promedio anual que rondará el 6,8%, seis décimas más que el año anterior, que equivalen a 50.000 personas. Una cifra que es posible que aumente en 2017, llegando a 7,2%. Pero además es esperable que la calidad empeore paulatinamente, donde los contratados privados apenas crecerán y los independientes -en especial en comercio y transporte- aumentarán ostensiblemente.

Ante estas cifras, resulta imperioso promover la inserción laboral para ayudar al bienestar de más familias. Por ejemplo, incentivando empleos de medio tiempo, que favorecen especialmente a jóvenes y mujeres. De hecho, la participación de estos grupos es baja frente a los estándares internacionales. Sólo 11% de los contratados del sector privado está empleado bajo esta modalidad, y más de la mitad de estos puestos están concentrados entre los más jóvenes.

Legalmente, la jornada parcial es aquella que no excede los dos tercios de una ordinaria; debe ser continua, y no puede superar las diez horas, que pueden interrumpirse por no más de una hora. Pero la regulación actual resulta muy restrictiva para los empleadores, limitando su uso. Sin embargo, es posible mejorarla, reformulando la jornada parcial al contabilizar los dos tercios no en base diaria, sino en forma mensual, lo que resultaría especialmente útil en los sectores que están muy cargados sólo en algunos días del mes.

Además, se podrían permitir jornadas continuas de hasta doce horas, incluyendo horas extraordinarias; mensualizar la jornada parcial extraordinaria, y reducir a tres días el tiempo para que el empleador avise de cambios en los horarios dentro del marco de las alternativas pactadas. Aunque estas propuestas suponen sólo pequeños cambios, es la suma de muchos pocos lo que mejora el desempeño de un país.

*El autor es economista Banco Santander.

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