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Andrés Zarhi se legitima y se queda con Ñuñoa

logotipo de Pulso Pulso 24-10-2016 Carlos Alonso

"Si gano hoy habrá celebración doble: una por la elección y otra porque cumplo 41 años de matrimonio”. Es que justamente un 23 de octubre, pero de 1975, el candidato a alcalde por Ñuñoa, y actual edil de esa comuna, Andrés Zarhi, se casó con Vivianne Cordero, quien lo acompañó en todo momento durante la jornada de ayer.  Si bien antes de conocer los resultados preliminares había confianza entre los adherentes, el primer cómputo de las 19:30 horas  dio la tranquilidad y llevó a que la alegría finalmente terminará siendo doble, porque los vecinos de Ñuñoa le dieron el respaldo a su gestión que ahora se extenderá por cuatro años más.

“Para ser alcalde no hay que usar delantal, sino que overol”, exclamó luego de conocer los resultados y comenzar a saludar a quienes hasta esa hora llegaban para felicitarlo. Y uno de esos saludos fue el del ex Presidente Sebastián Piñera, quien lo llamó por  teléfono para felicitarlo: “él (Piñera) confiaba en que iba a ganar, pero quedó más contento por la diferencia  que tuve con Helia Molina. Siempre le dije que era el mejor candidato, y le cumplí”. 

La explicación del triunfo -que hasta el cierre de esta edición bordeaba el 50%- para Zarhi, es un espaldarazo a su gestión. “Este es un reconocimiento de once años como concejal y un año de alcalde”, aseveró agregando que “antes fui electo por el concejo y hoy  por el pueblo”.  

Minutos más tarde, la fiesta se trasladó hasta Plaza Ñuñoa, lugar donde los simpatizantes lo rodearon con banderas mientras los cánticos y las bocinas de los autos se hacían sentir con fuerza  en uno de los puntos céntricos de la comuna. Luego en el municipio y cerca de las 21:00 horas, recibió el llamado de la candidata de la Nueva Mayoría, Helia Molina, quien reconoció su triunfo y le entregó las felicitaciones correspondientes.  “Sé que no me vas a impugnar la votación, Helia”, se escuchó decirle al electo alcalde. Luego le dio las gracias y se despidieron cordialmente. “Me ofreció su colaboración, y le pedí que me ayudará a agilizar la licitación de la clínica de Ñuñoa que está paralizada hace siete años”, se explayó.  Sobre ese punto afirmó que “en noviembre realizará el llamado a licitación. Por eso, espero el apoyo del concejo”.

Ya al término de la jornada, se sumó a la celebración el presidente  y vicepresidente de Evópoli, Felipe Kast y Luciano Cruz-Coke, quienes los felicitaron.   Más tarde recibió el llamado del presidente de RN, Cristián Monckeberg. Todo este apoyo se da en medio de la definición de Zarhi de volver a RN o   ingresar a Evópoli. “Agradezco el apoyo de Chile Vamos, de RN y de Evópoli.  Por ahora quiero pensar, pero lo más probable es que vuelva a RN”, se sinceró.

La espera

Si bien recién pasadas las 19:30 horas se desató la algarabía en el comando de Zarhi, ubicado en Holanda con Irarrázaval, desde que llegó al Estadio Nacional a emitir su voto a las 11 horas, el candidato se mostró tranquilo y confiado de triunfar . “Si los resultados se dan como lo previsto debería ganar. Mi campaña se basa en la gestión que he hecho durante el período de alcalde y concejal”, señalaba antes de emitir su sufragio en la mesa 77 del principal recinto de votación de la comuna.  Hasta ese lugar llegó acompañado de su esposa, Vivianne Cordero, una de sus hijas, Maureen Zarhi  y su nieto Antonio de dos años y medio. También estuvo presente el diputado y presidente de Evópoli, Felipe Kast  y el secretario general de esa colectividad Jorge Saint Jean. “A lo mejor Evópoli me quiere más que RN”, comentaba Zarhi al ser consultado por la ausencia de directivos y representantes de RN. Y mientras agregaba que “Evópoli es el partido del futuro”.

Pese al optimismo que irradiaba, también se puso en el caso de no obtener la mayoría. “Si me va mal acá, yo no sufro porque no soy político. Yo estoy aquí porque la gente me lo pidió. Los que somos servidores públicos no nos amargamos”, dijo. De todas formas le envió un mensaje a su contrincante, Helia Molina: “para mí sería raro que ganara la doctora Molina. Si eso pasa, como diría mi amigo Bombo Fica: sería sospechoso”.  En ese sentido hizo un símil con un partido de fútbol: “si llegó a perderm, es como decir que jugué bien el partido los 90 minutos, pero me hicieron un gol en el último minuto”.  Aunque el sábado había insinuado una eventual impugnación, ayer Zarhi aclaró sus dichos argumentando que “no voy a impugnar, porque creo que la elección no será estrecha, pero si lo fuera habrá que respetar los resultados”, dijo antes de emitir su voto, el que no estuvo exento de problemas. Esto porque cuando ingresó a la urna, se dio cuenta que no tenía sus lentes para mirar con claridad por quién votar. Ante ello, tuvo que salir para encontrar sus anteojos. Así, luego de unos minutos y con los lentes bien puestos finalmente cumplió con su deber cívico. 

¿Vio bien por quién votó, alcalde?

-Sí, vi bien el de concejales.

¿Y el voto de alcalde? 

-Ese me lo sabía de memoria (afirmaba entre la risa de sus adherentes).

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