Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Arturo Martínez: "La CUT no puede prestarse para un debate que pretenda mantener las AFP"

logotipo de Pulso Pulso 12-08-2016 Juan Pablo Palacios

“La ciudadanía no va a aceptar mantener las AFP. Este debate se va a agudizar en el futuro”. Ese es el pronóstico de  Arturo Martínez, secretario general y ex presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), frente a la propuesta de reforma de pensiones que anunció el Gobierno. El dirigente expuso reparos a varias de las propuestas y planteó ir hacia un sistema sin fines de lucro, administrado por el Estado. En esta entrevista también se refiere a las elecciones del próximo 25 de agosto en la CUT y la Reforma Laboral. 

¿Cómo recibe la propuesta de reforma de pensiones que anunció el Gobierno?

-Refleja una preocupación por la situación de las jubilaciones. Es bueno que se asuma que la gente no está conforme con las AFP, pero también sería bueno que se reconozca que los ciudadanos lo que quieren es no más AFP, ni pública ni privada. Por tanto, cualquiera de las propuestas que se están planteando apunta a fortalecer el actual sistema. No avalaría esto, a pesar de que es bueno que los empresarios se pongan con al alza de la tasa de cotización para el ahorro de los trabajadores. Si va a seguir el mismo sistema con fines de lucro y la misma forma de calcular las pensiones, no tiene mucha viabilidad una propuesta de ese tipo para nosotros. La gente no lo va a aceptar como cambio estructural.

Debe haber una discusión más profunda, hay que escuchar a todos los actores. No debe ser una propuesta para salir del paso frente a las presiones.

A su juicio, ¿cuáles deben ser los ejes de una reforma?

-Aquí tienen que jugar un rol más activo los empresarios y el Estado. No sólo debe haber solidaridad con los más pobres. Debemos ponernos en campaña para terminar con el lucro en el sistema de pensiones. Si bien es bueno que haya una mayor cotización con cargo a los empresarios, debe haber un rol más activo del Estado para asegurar una tasa de reemplazo de, al menos, un 60%. No se trata de promover un retorno al sistema de reparto, pero hay que asumir que las personas no quieren más AFP. Hay que buscar un sistema alternativo, que promueva el ahorro, la inversión y que garantice un mínimo de pensiones.

¿Comparte la idea que los trabajadores sean parte de los gobiernos corporativos de las AFP?

-Los trabajadores no deben participar en estas empresas privadas. Si el Estado se hace cargo, por supuesto que los trabajadores van a participar en su gestión. Pero estar en las AFP sería avalar una industria que está cuestionada. No estoy de acuerdo con eso.

El Gobierno llamó a un gran acuerdo nacional. ¿Esperan reunirse con el Gobierno para avanzar en esa línea?

-La CUT tiene elecciones en los próximos días, estamos a menos de dos semanas de eso. Nadie de la mesa está autorizado para tomar acuerdos, ni reunirse. Lo más lógico es esperar a ver cuál será la nueva directiva. En lo de fondo, creo que la CUT no puede prestarse para un debate que pretenda mantener las AFP.

¿Está de acuerdo con elevar la edad de jubilación?

-Si se sube la edad de jubilación, sería un mal mayor. Hoy las personas sobre 55 años ya no las contratan las empresas. Y las que tienen empleo, ganan sueldos bajo el mínimo. Si se hace eso, vamos a dañar más a la gente.

¿Ve factible de que esta reforma sea ley durante lo que resta del actual período de Gobierno?

-Esto apunta a dejar avanzando el debate para que sea resuelto por el futuro Gobierno. Eso es positivo, pero en ningún caso creo que durante la actual administración se apruebe algún cambio. Creo que los cambios que se materialicen serán producto de la presión de la gente. La ciudadanía no va a aceptar mantener las AFP. Este debate se va a agudizar en el futuro.

¿Cómo se ha preparado para las elecciones en la CUT?

-Nuestra lista ha trabajado por años en la autonomía sindical. También entendemos que la CUT es amplia, tiene diversos sectores, por tanto abogamos por la democracia sindical. Queremos ser fieles a ese objetivo, que haya debate, que se tomen las decisiones por mayoría, pero que igualmente las minorías tengan su espacio. Por tanto, ojalá que en esta elección todas las listas puedan tener candidatos en el consejo, aunque nosotros aspiramos a lograr mayoría.

¿Cómo es su relación con los partidos políticos, incluido el suyo, el PS?

-No nos gusta que los partidos se disputen la CUT. Esta es una elección sindical. Por supuesto que la CUT tiene un pensamiento político, pero el debate y los votos son de los dirigentes sindicales. Cuando se meten los partidos, lo único que buscan es dividir al movimiento sindical y tratar de imponer a sus militantes. Por tanto, no tenemos conexión con ningún partido político. Trabajamos por la CUT sobre la base de un sindicalismo autónomo.

Queremos apuntar a una CUT desde la base. Por eso, si es que nos va bien, queremos llamar a una gran asamblea con 4.000 dirigentes sindicales de base para tomar decisiones. Para ver cómo enfrentamos el debate de las pensiones, cómo avanzamos en un nuevo Código del Trabajo, cómo nos metemos en la discusión de cambios a la salud y cómo empujamos una nueva Constitución. Esto se hace con diálogo y con movilización. La CUT no puede pretender sólo dialogar sin ganar nada y sin que la contraparte ceda.

¿Hay algún reparo al manejo de la actual mesa de la CUT, de la cual usted forma parte?

-Todos somos parte de la mesa de la CUT, por lo tanto si lo hicimos mal, todos vamos a pagar el costo. Sí creo que la CUT tiene que modificar su política, su relación con el Gobierno y con los partidos. Tenemos que volver a encontramos con las bases sindicales y los trabajadores para discutir con ellos el camino a tomar en el futuro.

¿Qué evaluación hace de la Reforma Laboral tras su control preventivo en el TC?

-Desde todo punto de vista es un fracaso. Creo que el Tribunal Constitucional defendió más de la cuenta el plan laboral de Pinochet. El plan laboral de la dictadura reconocía a los sindicatos y hoy el TC desconoció el sindicato. En esto la CUT fracasó, el Gobierno también y el Parlamento no sintonizó con el sentimiento de los trabajadores. Aquí ganaron la derecha y los empresarios, y el mundo sindical retrocedió. Espero que no se implemente esta reforma, que no se publique porque la lucha de los trabajadores debe apuntar a un nuevo Código Laboral. Para eso se necesita un cambio en la Constitución. Es el camino más largo, pero es que lo se requiere.P 


Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon