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Büchi y comuneros ganan juicio al Estado por proyecto en San Carlos de Apoquindo

logotipo de Pulso Pulso 22-08-2016 Leonardo Cárdenas

Pudo ser uno de los parques temático-ecológicos más grandes de la Región Metropolitana, pero un conflicto con el Estado terminó sepultando la ambiciosa idea que pretendía levantarse en la comuna de Las Condes. 

Esto luego de que Rolf Behncke Concha, miembro de la comunidad dueña de un predio de 66 hectáreas en la parte alta de San Carlos de Apoquindo, pretendió instalar un parque temático con árboles nativos, fauna autóctona y diversas atracciones. Hernán Büchi Buc, Claudio Behncke Concha, Isabel Behncke Izquierdo y la Sociedad Inmobiliaria y de Transporte Redland también integran la comunidad.

Pero todo se complicó cuando, a fines de 2010, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) presentó una demanda por daño ambiental en contra de la comunidad.

El CDE cuestionó la acumulación de materiales “alóctonos” en el terreno en que se emplaza el proyecto, un sector agreste de San Carlos de Apoquindo sobre la cota mil. La demanda planteaba que estos materiales correspondían a una mezcla de escombros y roca. La intervención en el predio de acuerdo con la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces, ya había sido cuestionada por la Municipalidad de Las Condes.

“Los depósitos de material se siguen realizando a la fecha, pese a haberse dictado por la Municipalidad de Las Condes dos órdenes de paralización de faenas en los años 2009 y 2010”, advirtió el CDE en su demanda.

En el proceso el abogado Germán Ovalle, socio de Montt y Cía, alegó que se debe distinguir dónde existe ecología protegible y el área donde no existe. Situación que fue ratificada en última instancia, pues la semana pasada la Corte Suprema rechazó la demanda tras seis años.

“El fallo de primer grado, confirmado por la sentencia recurrida, establece que existió daño en relación a lo reclamado en la demanda, pero, sin embargo, a continuación, señala que el demandante no acreditó el estado en que se encontraba el medio ambiente antes de producirse la intervención del demandando”, sostuvo la sentencia del máximo tribunal del país.

“Tal razonamiento evidencia una contradicción lógica en el punto central de la materia a dirimir, toda vez que un aserto de esta naturaleza pone en tela de juicio que pueda llegar a determinarse la existencia de un daño, cualquiera sea su entidad”, añadió el dictamen.

En su sentencia, la Corte Suprema no establece ningún tipo de obligaciones ni prestaciones.

Voto de minoría. Sin embargo, en un voto de minoría, la ministra Rosa María Egnem estuvo por ordenar a Rolf Behncke, como “autor directo del daño ambiental” a una serie de trabajos para restablecer el paisaje ambiental original. Pero esto no cabe para todos los demandados.

Más aún. En el detalle, para la magistrada correspondía que en el plazo de tres meses el demandado retirara el material depositado en la Quebrada Sin Nombre en un sitio autorizado por la autoridad sanitaria.

Rolf Behncke es un destacado científico chileno autor junto con Humberto Maturana y Francisco Varela, de “El Árbol del Conocimiento” (1984). 

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