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Biogás: una herramienta de mejora ambiental

logotipo de Pulso Pulso 14-12-2016

Chile tiene una importante vocación agrícola y ganadera. Rubros como la industria agroalimentaria, la industria vitivinícola y la asociada con la crianza de animales, han jugado un rol fundamental en el desarrollo de la economía del país, en especial en los sectores rurales. Pero estas actividades no están exentas de impactos ambientales, principalmente por la generación de olores molestos o la propagación de vectores de algunas de estas industrias en los lugares donde se emplazan.

Dentro del sector agropecuario destaca el rubro de la crianza porcina, donde la Región Metropolitana representa casi 50% de la producción nacional. Un industria importante, que agrupa a más de un millón de cerdos en Santiago, y que si no es manejada adecuadamente genera importantes impactos negativos en cuanto a malos olores y vectores derivados de los purines (fecas y orina) que estos animales producen.

Muchas de estas externalidades negativas pueden ser mitigadas por medio de las tecnologías y sus avances. Lamentablemente, Chile aún tiene un desarrollo incipiente en esta área y no ha logrado la maduración necesaria para incorporarlas a este sector de la economía.

La construcción de biodigestores, y en consecuencia la producción de biogás para la generación de electricidad y calor, es una opción posible. Esta tecnología, ampliamente desarrollada en países como Alemania y Suiza, se produce a partir de la “digestión” de los purines de cerdos, residuos que son captados e introducidos a un motor para generar posteriormente energía.

El programa “Transformación tecnológica energética y ambiental en la industria porcina”, desarrollado por el Gobierno Regional Metropolitano, la Seremi de Energía y la Seremi de Medio Ambiente, junto al Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL), busca acelerar la incorporación de esta tecnología y minimizar los impactos ambientales que se producen, permitiendo a la vez la generación de energía limpia. Para su desarrollo se destinaron $400 millones.

El resultado de la “digestión” de los purines produce un elemento rico en potasio, nitrato y fósforo que también puede ser incorporado al suelo como fertilizante natural, ya que es muy apreciado por los agricultores para mejorar la producción de sus cosechas.

Sin duda, las energías renovables han llegado para quedarse y como Estado debemos impulsar su utilización. En caso de obtener biogás a partir de los purines, se establece un círculo virtuoso que permita transformar un problema en una oportunidad de mejora para todos.

*Claudio Orrego es intendente de la Región Metropolitana y José Miguel Arriaza es seremi de Energía RM.

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