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Casen 2015: más retroceso que avance

logotipo de Pulso Pulso 23-09-2016

Ayer se publicaron los resultados de la Encuesta Casen 2015 y la primera lectura parece ser positiva: la tasa de pobreza en Chile se redujo de 14,4% a 11,7% entre 2013 y 2015. Asimismo, la desigualdad medida como la diferencia entre los ingresos autónomos de los hogares del 10% más rico y más pobre cayó de 29,1 a 27,2 veces. Estos datos, según el ministro de Desarrollo Social, serían “indicios de que las políticas públicas del Gobierno van en buena dirección”.

Sin embargo, al revisar más pausadamente los resultados el panorama se torna mucho menos auspicioso. En primer lugar, porque aún hay más de 2 millones de compatriotas en la pobreza, es decir, que viven con menos de $400 mil mensuales por hogar (considerando un grupo familiar de cuatro personas). Y con un desempleo al alza, salarios estancados y políticas sociales ausentes de la agenda (el Ingreso Ético Familiar ha perdido toda prioridad), difícilmente podrán superar esa condición.

En segundo lugar, porque el ritmo al que veníamos haciendo retroceder la pobreza se redujo a la mitad. Si durante el Gobierno del Presidente Piñera 427 mil chilenos salían de la pobreza por año, en el actual mandato se redujo a 217 mil. Puesto de una manera más cruda, como país nos farreamos la posibilidad de que 420 mil compatriotas salieran de la pobreza en los últimos dos años, de haber mantenido el impulso que traíamos. Esto ratifica las negativas consecuencias económicas y sociales de la retroexcavadora de la Nueva Mayoría: desde que se instaló en La Moneda, el crecimiento, la creación de empleos, el aumento de los salarios y la reducción de la pobreza han caído a la mitad. Incluso, la reducción de la desigualdad -el gran objetivo del programa de la Presidenta- perdió velocidad en relación a lo que venía ocurriendo: si durante el período anterior se redujo en casi diez puntos la brecha en los ingresos autónomos de los hogares (10/10), en este cae apenas dos puntos.

Por último, llama la atención que no se haya entregado la medición tradicional de la pobreza, a partir de la metodología histórica vigente desde 1987 (única comparable en el tiempo). En el anterior mandato, la gran mayoría de los economistas vinculados a la Nueva Mayoría planteó un ácido debate producto de cambios metodológicos de menor cuantía. Hoy dichas voces brillan por su ausencia. 

*El autor es director ejecutivo Fundación Avanza Chile (@gblumel).

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