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Chile se suma a la tendencia del "giro a la derecha" en América Latina

logotipo de Pulso Pulso 25-10-2016 C. Göpel / L. Ruiz

“Lo que está pasando en Chile es un reflejo de lo que pasó en Argentina, y de alguna manera en Brasil, donde el escenario de los commodities llevó a las economías a otros puntos y fue una de las principales razones de que crezca el escepticismo” dijo Luis Kessler, economista para América Latina de Oxford Economics, agregando que “la gente en Chile ve las tasas de desempleo, y necesitan encontrar, o tratan de encontrar, políticos más inspiradores por quienes puedan votar, y quizás no es algo específico sobre la Presidenta Bachelet”. 

Luego de que la derecha chilena arrebatara varios municipios emblemáticos a la coalición de centro izquierda, la Nueva Mayoría, surgió el cuestionamiento sobre un giro político que se estaría dando al interior de la región. Y al igual que en Chile, el ascenso de la derecha en América Latina ha sido algo visible en los últimos períodos electorales. 

Fue en diciembre cuando los argentinos pusieron fin a más de 10 años de administración kirchnerista, votando por Mauricio Macri, un empresario, político y dirigente argentino proveniente del partido Propuesta Republicana (PRO) que prometía sacarlos de una de las recesiones económicas más importantes de su historia reciente. 

De la misma manera que sucedió con Macri, la llegada al poder del entonces vicepresidente de Brasil, Michel Temer, se generó en medio de un cataclismo nacional producto de la corrupción, la debacle económica y el descontento social. 

El 31 de agosto Temer, la principal ficha del partido centrista Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) asumió como Presidente, tras el histórico impeachment contra la destituida Dilma Rousseff. 

Adam Collins, analista para América Latina de la consultora británica Capital Economics, dijo que el resultado de la elección del domingo en Chile era “interesante”, ya que sigue la línea de “algo que estamos viendo en toda la región, con cambios de gobiernos más populistas hacia partidos de derecha”. Collins agregó que también era reflejo de la insatisfacción de la gente con sus autoridades.

Sobre este último punto, no es casualidad que la aprobación de los actuales mandatarios se encuentre en un terreno débil.

En Chile, según Adimark la aprobación de la Presidenta Michelle Bachelet llegó a 23% frente a 72% de rechazo. 

Cuando en Perú, Ollanta Humala, del Partido Nacionalista Peruano (PNP), de centro izquierda, se despedía de cuatro años de mandato tenía 25% de aprobación. Mientras, el 28 de julio de este año, Pedro Pablo Kuczynski, liberal económico de centro derecha (de Peruanos Por el Kambio), tomaba las riendas del país y si bien hoy ha caído en las encuestas, su aprobación es superior al 60%. 

¿Disconformidad?

“Los resultados (en Chile) fortalecerán el discurso de la oposición en los meses que quedan hasta las presidenciales y debilitan al gobierno en sus esfuerzos por terminar de realizar su agenda legislativa” señaló Johanna Marris, analista de Riesgo Político en Latinoamérica de IHS Markit.

Y como ocurrió con las Municipales, la mayoría parlamentaria alcanzada por la oposición venezolana en su Asamblea Nacional (AN) en diciembre de 2015 es otro ejemplo de la caída de la izquierda en la región. Por estos días, la Asamblea lucha por destituir a la administración de Nicolás Maduro, acusándolo de violar el orden Constitucional y de golpe de Estado. 

Otro ejemplo es la derrota de Evo Morales en su intento de proclamar un referendo para permitir su reelección, que se suma a las dificultades del Gobierno de Rafael Correa en Ecuador, quien no será candidato en las elecciones de febrero de 2017 tras 10 años en el poder, y el ex banquero y principal crítico de la actual administración, Guillermo Lasso, del partido político de centro derecha, CREO, suena como principal favorito. 

Lasso quedó segundo en los comicios de 2013, cuando Correa fue elegido en primera vuelta con más de 55%. Según la encuesta CEDATOS, la credibilidad de la palabra de Correa ha bajado del 45% al 38%. 

Finalmente, para IHS la dura derrota al oficialismo en nuestro país, podría calar en las presidenciales y “seguramente indican una mayor probabilidad de un triunfo de Chile Vamos en Noviembre 2017, aunque esto dependerá de la definición de los candidatos” agregó Marris. 

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