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Claudio Soto, asesor macro de Hacienda: "No estoy seguro que el actual tipo de cambio real es el que se requiere para una recuperaci�n m�s r�pida"

logotipo de Pulso Pulso 21-10-2016 Carlos Alonso

Desde Hacienda las señales son claras: se requiere fortalecer el dólar para impulsar una mayor reactivación del sector exportador no cobre. Pero para lograrlo la herramienta principal no depende de ellos, sino que del Banco Central. En ese sentido, para el asesor macroeconómico de Hacienda, Claudio Soto, existe espacio para impulsar un dólar más alto y con ello comenzar a cambiar la composición del crecimiento del país, ya que el sector minería sigue ajustándose, aunque puede que ese proceso esté llegando a su fin. “En un ciclo económico como el actual se requiere un tipo de cambio real depreciado, ya que es clave para que sectores transables distintos a la minería logren mayor dinamismo, ganen mayor competitividad, y para tener un tipo de cambio real depreciado se requiere una combinación, un mix de política fiscal y monetaria donde la monetaria juega un rol muy importante y la fiscal acompaña el ciclo”. Así las cosas, para el brazo derecho del ministro Rodrigo Valdés, “la cancha está abierta” para lograr crecer más que el 2,25% proyectado para 2017, ya que el sector externo se perfila mejor, y la confianza de los empresarios y consumidores se estabilizaron, por lo que a medida que sigan apareciendo señales positivas se debería reflejar en repuntes de las expectativas. 

Si se cumplen las proyecciones de actividad que ustedes tienen incorporadas para este año de 1,75%, y de 2,25% para el próximo año, la economía habría crecido en promedio 2% en los últimos cuatro años, ¿qué fue lo que pasó que no se pudo aspirar a un mayor nivel de crecimiento?

-El término del súper ciclo del precio del cobre afectó el crecimiento durante este período de cuatro años. Esta es la razón fundamental y la economía se ha ido adaptando a esta nueva realidad. El proceso de adaptación es gradual, toma tiempo, pensábamos que podía ocurrir de manera más rápida, pero el ajuste de la economía y en particular de la minería ha sido más profundo e intenso del que se pensaba. 

¿Si el Gobierno hubiera calibrado mejor el ajuste de la minería, las políticas económicas habrían sido distintas a las que realizaron y con un mayor foco en el crecimiento?

-El Gobierno siempre ha estado preocupado por el crecimiento. En los primeros presupuestos pusimos énfasis en la inversión pública. Si bien para 2017, la inversión no crece sigue siendo elevada. Además, se acaban de aprobar las medidas que fomentan la productividad, por lo tanto, la preocupación por el crecimiento ha estado en una perspectiva de mediano y largo plazo.

En el corto plazo ¿qué medidas se puede impulsar para acelerar el crecimiento de la actividad?

-Para que la economía crezca más un factor importante es que el mundo esté en mejor pie. Hay señales de que la región crecerá más el próximo año. En Estados Unidos hemos visto cifras un poco más positivas, los últimos datos de China son auspiciosos, hay señales que indican que el mundo estará mejor el próximo año y sugiere que la economía puede tener más espacio el próximo año, y crecer algo más del 2,25% proyectado. 

Y a nivel interno ¿de qué depende un mayor crecimiento?

-Importa que la confianza se recupere y, por ello, en la medida que la economía vaya robusteciéndose eso mismo va a generar perspectivas más favorables y eso, a su vez, reforzará el ritmo de recuperación del crecimiento y de las propias expectativas.

¿Tiene una mirada optimista para lo que viene?

-Hay escenario donde la economía puede crecer más, pero también hay riesgos como lo que pueda pasar en China, la recuperación de EEUU, de la región. La cancha está abierta para que podamos crecer más y hay que jugárselas por eso. 

En cuanto al Presupuesto 2017, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, señaló que con un gasto público acotado de 2,7% se le está dando espacio para una política monetaria más expansiva, en ese sentido, ¿esperan un rol más activo del Banco Central para impulsar la economía?

-El Banco Central determina sus políticas de manera autónoma, pero lo cierto es que la inflación ha descendido de manera bastante significativa y ya está prácticamente en la meta del ente rector de 3%. Si se miran los indicadores de inflación subyacentes los precios están creciendo bastante poco, lo cual sugiere que hacia adelante la inflación podría seguir desacelerándose. La economía sigue creciendo poco y por ello, se han ido generando holguras de capacidad y eso el BC tendrá que tomarlo en cuenta cuando formule sus políticas.

Pero al tener un gasto público acotado, ¿el Gobierno le está dando espacio al BC a ser más expansivo?

-En un ciclo económico de estas características se requiere un tipo de cambio real depreciado. Eso es clave para que sectores transables distintos a la minería logren mayor dinamismo, ganen mayor competitividad, y para tener un tipo de cambio real depreciado se requiere una combinación, un mix de política fiscal y monetaria donde la monetaria juega un rol muy importante y la fiscal acompaña el ciclo. 

¿Y eso se está dando en esta coyuntura?

-El tipo de cambio real se depreció de manera importante desde 2014 en adelante, pero no estoy seguro que el actual nivel del tipo de cambio real es el que se requiere para una recuperación más rápida de la economía. 

¿Y eso significa que hay espacio para una reducción de la tasa de interés?

-Lo dejó hasta ahí.

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