Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Contraloría de Medellín acusa a EPM de pagar sobreprecio por sanitaria de los Luksic

logotipo de Pulso Pulso 09-12-2016 Constanza Valenzuela

Un duro revés sufrió la compañía colombiana que pertenece al municipio de Medellín, EPM, en relación con la compra de la sanitaria perteneciente a la familia Luksic, Aguas Antofagasta, en 2015.

Y es que la Contraloría Central de Medellín calificó el desembolso de US$965 millones realizado por la empresa pública como “desfavorable” por, entre otras cosas, superar el promedio de transacciones de empresas del sector sanitario en Chile y concretar una inversión del alto riesgo.

En concreto, se critica que el valor libro pagado por el grupo Luksic  por la concesión -con los dólares actualizados al 2015- equivaldría a US$240 millones, es decir, cuatro veces menos que lo pagado por los colombianos, y con el agravante de que lo invertido por el grupo Luksic contemplaba una explotación con una duración de 30 años, mientras que EPM puede hacerlo sólo 18,5 años.

Esto, junto a otros antecedentes, dice la auditoria, “permiten deducir que EPM pagó por encima del promedio de la negociación, poniendo en riesgo el retorno esperado del capital invertido, con los cual se configura un hallazgo de tipo administrativo con presunta incidencia fiscal”, se indica. 

En 20 páginas, el órgano hace un extenso análisis de la operación, concluyendo que la compra de Aguas Antofagasta fue una inversión de alto riesgo de recuperación financiera, considerando el valor de reposición de la empresa y otras variables de las proyecciones.

Con todo, la entidad calificó como “desfavorable” la inversión, por lo que EPM deberá elaborar un “plan de mejoramiento” con el fin de “subsanar y corregir las causas que dieron origen al hallazgo determinado en el informe de auditoría, producto de la aplicación de los diferentes sistemas de control.

Frente a esta conclusión, EPM indicó que no comparte los resultados de este informe puesto que, a su juicio, el valor que estima la Contraloría General de Medellín que debió pagarse “se basa en metodologías simplificadas e indirectas que parten de múltiplos de valor sobre transacciones no comparables, que no recogen las particularidades y potencialidades de ADASA”.

En este sentido, indica que el método universalmente aceptado para la valoración de empresas es el Flujo de Caja Libre Descontado (FCLD), el cual permite simular los resultados futuros de la compañía analizada y fue precisamente el que se empleó en el caso de ADASA por parte de EPM y sus asesores.

“EPM reitera a la opinión pública que tiene argumentos basados en el rigor técnico, jurídico y financiero que respaldan el valor que pagó por ADASA. Durante este proceso la empresa continuará aportando las pruebas necesarias que ratifiquen esta decisión, de la que sigue pensando que es un buen negocio”, declaró la empresa tras conocer los resultados.

Y remarca que “durante 61 años de historia, EPM se ha destacado por ser una organización transparente y responsable con el manejo de los recursos públicos. La compra de ADASA no es la excepción”.

EPM y Antofagasta PLC acordaron la operación en 2015, sellando el ingreso de la colombiana al país en el sector sanitario. Aguas de Antofagasta abastece de agua potable y servicios de tratamiento de aguas servidas a más de 162 mil clientes de seis comunas de la  región de Antofagasta, entre las que se cuenta Antofagasta y Calama.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon