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Crisis del socialismo español empeora con batalla para ganar el control del partido

logotipo de Pulso Pulso 30-09-2016 Leonardo Ruiz

El quiebre del partido socialista español solo se agranda. Verónica Pérez, secretaria general del PSOE de Sevilla se declaró la autoridad máxima del partido, mientras lo que queda de la comisión ejecutiva, de la que renunciaron 17 miembros el miércoles, llamó a un comité extraordinario para mañana y a un congreso el 12 y 13 de noviembre para elegir o ratificar al nuevo secretario general del partido, así como a una nueva comisión ejecutiva federal.

“Pedro Sánchez (líder socialista) es un cadáver político ahora mismo. En 2015 sacó el peor resultado de la historia del PSOE y en 2016 sacó un nuevo mínimo. Tiene en contra a los históricos de su partido (Felipe González y ahora también Zapatero) y a Susana Díaz (líder del PSOE andaluz, la federación más grande)”, dijo a PULSO el Director del think tank Civismo en España, Diego Sánchez de la Cruz, quien cree que a corto plazo esta situación puede permitir una investidura de Mariano Rajoy si la crisis se resuelve con una gestora. “Los líderes del PSOE que se han plantado saben que ir a terceras elecciones en estas circunstancias no es recomendable”, señaló.

Según el experto, ahora mismo se barajan elecciones para el 18 de diciembre y solamente algún cambio de última hora puede forzar una votación parlamentaria para evitar los comicios. 

“La comisión ejecutiva federal hace un llamamiento inequívoco a la serenidad y la calma de todo el partido en estos momentos inéditos en la vida interna del PSOE, al mismo tiempo que agradece el comportamiento ejemplar de sus militantes y apela a la responsabilidad de todos”, dijo en un comunicado la comitiva fiel a Sánchez.

Desde Sevilla, la presidenta andaluza y dirigente del PSOE en la región, Susana Díaz, que algunos indican como ideóloga de la ruptura, dijo que el partido debe analizar las últimas debacles electorales y no hacer caso solamente a la militancia, sino también a los votantes y evaluar las razones de la sangría de votos de los últimos años.

“El PSOE no es patrimonio solo de sus militantes, también de millones de hombres y mujeres que nos dan su voto”, dijo. “Algunos votantes nos miran y no nos identifican y vamos cosechando derrota tras derrota”, añadió tras recordar que en ocho años el partido ha perdido casi seis millones de voto.

Las tensiones vividas en los últimos meses en el PSOE tras el desgaste electoral sufrido a costa sobre todo del partido antiausteridad Podemos y la disputa por el liderazgo de Sánchez estalló el lunes después de la última debacle electoral en Galicia y el País Vasco.

“Piensan que lo que han hecho con Izquierda Unida lo pueden hacer con el PSOE, pero el PSOE es mucho PSOE”, dijo la líder andaluza sobre Podemos y su alianza con IU, tras acusar al partido que ha dinamitado su hegemonía a la izquierda de aprovechar la crisis socialista para hacer “graves ingerencias”.

La mediática crisis del PSOE se inscribe en la parálisis política que atraviesa el país, tras nueve meses de gobierno en funciones pese a dos citas electorales, lo que ha dividido al partido entre los que se decantan más o menos directamente por permitir con su abstención un Ejecutivo del Partido Popular y los que respaldan a Sánchez para tratar de formar un gobierno alternativo.

“Si hay diversidad de opiniones es probablemente porque todas las soluciones son malas”, reconoció Susana Díaz tras reiterar su disposición a liderar el partido si fuese necesario.

Sobre la posibilidad de formar gobierno, De la Cruz dijo que todo depende de una abstención del PSOE y de si la crisis se resuelve con “sensatez” o si Sánchez se atrinchera y sigue en el “no”.

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