Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Crisis en división Andina obliga a renovar plana ejecutiva y pone en duda producción de 2016

logotipo de Pulso Pulso 14-11-2016 Constanza Valenzuela

De una de las joyas de la corona a una de las divisiones con costos más altos al interior de Codelco. Así de complicado es el momento que vive Andina, la división que combina operaciones a rajo abierto y mina subterránea de la minera estatal y que este año ha presentado graves problemas en la producción, lo que ha impulsado a una renovación total de su plana ejecutiva. 

Y es que las cifras de Andina no mienten. De acuerdo a una presentación realizada en marzo por el presidente del directorio de la estatal, Óscar Landerretche, dicha división debía elevar su producción este año hasta alcanzar las 234 mil toneladas, y lograr un costo de caja (C1) de US$1,22; posicionándose como una de las divisiones más productivas de la estatal después de El Teniente y los yacimientos nuevos.

Sin embargo, sucesivos incidentes y una “desestabilización” de la mina cambiaron por completo el panorama. En el primeros seis meses del año bajó en un 17% su producción de relación a 2015 y el C1 se elevó un 5% a US$ 1,52 la libra; transformándose en la división menos rentable tras Salvador y la única que subió sus costos este año. 

Este panorama ya augura un mal año para Andina, que culminaría 2016 sin posibilidades de alcanzar sus objetivos. Esto fue ratificado por el vicepresidente de la zona centro-sur de la estatal, Octavio Araneda, quien indicó a PULSO que “vamos a estar más bajos (del objetivo comercial este año)”.

Pero, ¿qué le pasó a Andina? La mina se “desestabilizó”, explican, como consecuencia de problemas operacionales y falta de gestión.

“Básicamente hay algunos activos que se comenzaron a deteriorar y hay que hacer ahora algunas inversiones para reemplazo. Obviamente, también hay que mejorar temas de mantenimiento, donde tenemos algunas dificultades. Eso lo hemos estado haciendo”, explicó Araneda.

A esto se suma dos incidentes ambientales con dos meses de diferencia, los que obligaron a Codelco a iniciar un sumario y suspender ejectivos. 

Desde la cuprífera ya advierten un largo camino para estabilizar la mina y devolverla al sitial que hasta este año tenía. En concreto, ven hasta dos años de trabajo antes de que se vuelva a estabilizar.

“En general, los procesos de estabilización de las operaciones toman tiempo. Yo espero que sea un poco menos (a dos años), pero dos años creo que es el límite máximo”, dijo Araneda.

Todo lo anterior llevó a la administración a concretar un profundo cambio en la administración, cuyo puntapié inicial se dio en julio pasado cuando salió el gerente general de la división, Ricardo Palma, siendo reemplazado por el gerente de operaciones Alejandro Cuadra.

Posteriormente también se cambió toda la segunda línea de la división, en concreto los gerentes de planta, servicios, proyectos y recursos humanos.

“Ante los desafíos que ha planteado el mercado del cobre el último año, Codelco División Andina se ha enfocado en fortalecer la operación y dar un nuevo impulso a su gestión”, explicaron de forma oficial desde la minera. Mientras que Araneda fue más concreto e indicó: “Son ajustes que se hacen. En el caso de Andina, creímos oportuno hacerlo en este momento”.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon