Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Desafío energético frente al cambio climático

logotipo de Pulso Pulso 24-11-2016

Chile se ha propuesto un desafío de envergadura: reducir sustancialmente las emisiones de carbono, para beneficio de la salud de nuestros habitantes y, también, como responsabilidad ineludible con el futuro de la humanidad. Así cumplimos con el Acuerdo de París, ratificado en la reciente conferencia de Marrakech.

En este Gobierno hemos trabajado con una clara visión estratégica. Fijamos la meta ambiciosa, pero factible, de incorporar al menos un 70% de energías renovables al año 2050. Así las cosas, las políticas de transformación de la matriz energética apuntan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), ajustando las metas nacionales con los umbrales definidos mundialmente.

Por una parte, nos hemos propuesto aportar al crecimiento económico, pero cuidando la salud de la población; pero, al mismo tiempo, tenemos muy en cuenta las exigencias multilaterales sobre el cambio climático.

En la reciente Conferencia de Marrakech, se discutió la forma en que los estados implementarán de manera efectiva el Acuerdo de París sobre el cambio climático. Y nuestra Política Energética 2050 es muy coincidente con las preocupaciones internacionales. De acuerdo con el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero de Chile, la utilización de combustibles fósiles, en el sector energético, es responsable de casi el 75% de las emisiones nacionales.

Es muy sintomático destacar que el cambio climático ha afectado directamente la propia infraestructura de generación energética, en particular en hidroelectricidad. Acabamos de terminar un estudio en la Región del Maule, considerando un escenario pesimista de concentración de emisiones generadas por cambio climático. Conclusión: podría haber un importante impacto en los caudales de las cuencas, con variaciones estacionales del recurso hídrico, así como una baja significativa en el caudal en algunos casos. La investigación realizada ratifica nuestro interés en las energías renovables alternativas, así como el consecuente compromiso de frenar el cambio climático.

Las iniciativas en favor de las energías renovables y la eficiencia energética también las estamos impulsando en las comunas, porque estamos convencidos de que las políticas para cumplir con el objetivo estratégico requieren una decidida participación ciudadana. Ello no sólo hace más efectivo el cumplimiento con la reducción de gases de efecto invernadero, sino que incorpora democráticamente a todos los habitantes de nuestro país a una tarea en la que se juega el futuro de sus hijos.

Adicionalmente, en favor del desarrollo sustentable se implementará el impuesto al carbono, componente de la política impositiva del actual Gobierno, y que entrará en vigor el 1 de enero de 2017. Incidirá sobre 80 instalaciones que, en conjunto, aportan el 40% de las emisiones del sector energético.

El impuesto verde tiene indudables beneficios para la salud de la población, ya que considera especialmente las emisiones de material particulado. Así, se internalizarán, como corresponde, los costos ambientales que conlleva la generación de energía, cumpliendo con las necesidades de nuestra ciudadanía y en respuesta a las exigencias de los acuerdos internacionales.

Chile ha sido un pionero en América Latina con la implementación de este impuesto. Nuestra intención es dar una señal robusta e inequívoca, para modificar la conducta de los emisores de gases contaminantes. Esto se encuentra en línea con el compromiso de reducir en un 30% hacia 2030 la intensidad carbónica de nuestro PIB comparada con los niveles del año 2007.

El actual Gobierno ha dado señales contundentes en favor del desarrollo sustentable. Con ello, nos comprometemos con un tipo de crecimiento que promueve los equilibrios medioambientales, y que asegura el futuro de nuestros hijos.

Al mismo tiempo, entendemos que reducir las emisiones de carbono no sólo es tarea de un gobierno, sino que es responsabilidad del Estado y esto incluye a los diversos actores de nuestra sociedad: sector privado, sector público y a la sociedad civil. El desafío energético frente al cambio climático es responsabilidad de todos.

*El autor es ministro de Energía.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon