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Desde el futuro del socialismo hasta Trump: las 3 preguntas tras la muerte de Fidel Castro

logotipo de Pulso Pulso 27-11-2016 AFP

Fidel Castro llevó las riendas del  poder en Cuba durante 48 años y siguió influyendo en el destino de la isla  hasta su muerte.  

Con Fidel se va el rival firme de Washington, el defensor del socialismo a  ultranza, el símbolo de la terca resistencia y de la intransigencia que no  permitió disidencias. 

¿Qué pasará con el modelo socialista que implantó y con las reformas que  emprendió su hermano Raúl?, ¿Seguirá el acercamiento con Estados Unidos ahora  que el imprevisible Donald Trump llegará a la Casa Blanca?

Varias preguntas asoman tras el deceso del dirigente a los 90 años. 

1. ¿Adiós al socialismo? No, al menos así lo creen varios analistas consultados. "El  socialismo cubano ha sobrevivido a la larga enfermedad de Fidel Castro y  probablemente también lo hará a su muerte", dijo Jorge Duany, director del  Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida. 

Bajo el modelo de corte soviético, los cubanos reciben salud y educación  gratuitas, pero perciben quizá los salarios más bajos de América que en  promedio no superan los US$29 al mes. Al mismo tiempo el Estado, que  controla el 80% de la economía, acumula serios problemas de ineficiencia. 

"Lo que difícilmente continuará intacto es el modelo de un estado  centralizado de bienestar, con un solo partido político (el comunista), y  monopolizador de los medios de producción y comunicación", añadió. 

Para Arturo López-Levy, profesor de la de Universidad de Texas Rio Grande  Valley, la población cubana "no es dada a devaneos" y "es conservadora en la  defensa" de la tranquilidad social, por lo que difícilmente la ausencia de  Fidel abrirá tensiones. 

De ahí que la incipiente oposición cubana enfrente "las peores  circunstancias", porque por un lado está desconectada de "lo fundamental de los  problemas centrales del cubano medio" y, por el otro, sus principales líderes  se identifican con el pedido a Trump para que desmonte los avances logrados con  el presidente Barack Obama. 

2. ¿Y la apertura económica? "La muerte de Fidel Castro probablemente acelerará las reformas económicas  en curso en Cuba bajo el liderato de su hermano Raúl. Quizás haya que esperar  al retiro de Raúl de la presidencia en el 2018, según lo anunciado, para  percibir con más claridad si habrá cambios sustanciales en la cúpula dirigente"  cubana, señala Duany. 

© PULSO

Sin apartarse del rumbo socialista, el menor de los Castro, de 85 años,  emprendió una cauta apertura frente al trabajo privado y la inversión  extranjera.  

Cuba está en mejores condiciones que antes para continuar las reformas,  apunta López-Levy. Para este experto, la clave está en las buenas relaciones  diplomáticas que ha logrado consolidar.  

La isla "está más integrada que nunca con su entorno regional", y posee  vínculos de afinidad tanto con aliados de Estados Unidos (Europa y Japón), como  con sus rivales (Rusia y China), subrayó. 

Por su parte, Duany insiste en que "la facción más 'pragmática' del  gobierno cubano, encabezada por Raúl Castro, debe tener ahora más espacio de  maniobra para continuar con el proceso de 'actualización' del modelo cubano". 

Sin embargo, Raúl Castro ha insistido en que los cambios previstos se  aplicarán paulatinamente, sin políticas de choque, y cuando se den las  condiciones necesarias. 

3. ¿Y Trump? En su primer pronunciamiento sobre Cuba desde su elección, Trump reaccionó  a la muerte de Fidel calificándolo de "dictador brutal" y prometió hacer "todo  lo posible" por ofrecer a los cubanos un camino de "prosperidad y libertad". 

"Creo que en un momento como éste, que es particularmente sensible para los  cubanos por la muerte de Fidel, expresarse de esa manera, demuestra una  incapacidad tremenda para lidiar con la diplomacia internacional", dice el  académico y ex diplomático cubano Jesús Arboleya. 

Añade que "si alguna declaración unifica a la mayoría del pueblo cubano  (...) es una declaración como ésta, que es particularmente ofensiva,  irrespetuosa, incluso inhumana, sin ninguna ética". 

Duany es más cauto. "Todo indica que las relaciones entre Cuba y Estados  Unidos serán más tirantes bajo la administración de Trump que bajo la de Barack  Obama. No obstante, aún no sabemos en qué consistirá exactamente la política  del nuevo presidente". 

Otra "incógnita es cómo la muerte del ex presidente Castro afectará la  visión sobre Cuba de la administración presidencial de Donald Trump. Sería  racional que el deceso del líder revolucionario ratifique en Washington el  diagnóstico de Cuba como país en transición", comenta López-Levy. 

Pero Arboleya insiste en que la declaración de Trump "va afectar el  desarrollo de las relaciones porque establece un precedente muy negativo en la  posibilidad de un diálogo con el gobierno norteamericano". 

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