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Donald Trump comienza a formar su equipo

logotipo de Pulso Pulso 09-12-2016

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha avanzado en sus nombramientos, en particular acaba de hacer su propuesta para el cargo de secretario del Tesoro. La posición debe ser ratificada por el Senado, de manera que no es aún definitiva. Steven Mnuchin es un empresario del cine, luego de ser socio de Goldman Sachs al igual que su padre. Como Trump, proviene de una familia de alto patrimonio y no ha tenido hasta ahora participación en política.

El equipo finalmente será el que deberá implementar las políticas económicas que se esperan; las principales se pueden dividir en cinco, incluyendo algunas que si bien no se consideran parte de la política económica podrían tener una influencia muy relevante en la economía. Un buen ejemplo de lo anterior es la idea inicial de deportar unos 11 millones de inmigrantes ilegales, lo cual tendría un efecto significativo sobre la fuerza laboral, del orden del 7%.

Si tal política fuese aplicada con éxito significaría una contracción relevante de la oferta de trabajo, lo que a su vez debería implicar un aumento en el crecimiento de los salarios y una baja en el producto. No es claro cuál sería la reacción de la Reserva Federal (Fed) ante esto, puesto que el aumento en salarios podría elevar la inflación sugiriendo un alza de tasas, pero el menor crecimiento supone una baja. Sin embargo, llevar a cabo tal política enfrenta varias dificultades, posiblemente la más importante es que varias “ciudades santuario”, que protegen a los inmigrantes ilegales, han declarado que lo seguirán haciendo. Los inmigrantes ilegales se concentran de forma desproporcionada justamente en esas ciudades, que incluyen las mayores de EEUU (Nueva York, Los Angeles, Chicago, etcétera) y otras muy relevantes para la inmigración, como Miami.

Otro de los objetivos indicados por Trump en su campaña es renegociar y/o retirarse de varios acuerdos de cooperación, los cuales normalmente van más allá de simples acuerdos comerciales. El primer acuerdo en peligro es el Tratado de Cooperación Transpacífico o TPP por su sigla en inglés. El candidato Trump comentó que es uno de los peores tratados para EEUU y que se preocupará de eliminarlo; sin embargo, otros países han indicado que el tratado seguirá en pie, aunque EEUU no participe. En cualquier caso, sin EEUU el tratado pierde gran parte de su importancia y, por lo tanto, su efecto positivo sobre Chile será muy reducido en comparación con lo que podría haber sido.

Es difícil saber qué sucederá finalmente con otros tratados relevantes, como el Nafta (Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte), puesto que esto dependerá de si se renegocia y en qué términos. Sin embargo, lo que parece claro es que el proteccionismo del Presidente electo, ya mostrado en Indiana al lograr que una planta siga abierta, será perjudicial para el comercio mundial y, por ende, especialmente negativo para países exportadores como Chile.

Otro de los planes es el de reducir los impuestos tanto a las personas como a las empresas, en magnitudes muy relevantes. En el caso de las empresas se propone reducir la tasa desde 35% a 15%, lo que estaría muy por debajo del promedio de los países desarrollados, que es cercana a 25%. De acuerdo con las primeras declaraciones de Steven Mnuchin, las personas de altos ingresos seguirían pagando montos similares a los actuales porque se eliminarían deducciones. Las nuevas autoridades esperan que estas reducciones contribuyan de manera significativa a un aumento en el crecimiento de mediano plazo, el cual estiman pasaría del actual 2% aproximado a 3,5%. Lo anterior se vería reforzado por un amplio plan de gasto en infraestructura y una significativa reducción de diversas regulaciones que de acuerdo al Gobierno entrante entorpecen la actividad económica de manera excesiva.

Los planes anteriores constituyen una política fiscal fuertemente expansiva, la cual además de implicar la posibilidad de un aumento en el déficit fiscal al menos en el corto plazo, deberían significar que la Fed seguirá una política monetaria menos expansiva, es decir, aumentar la tasa de interés de referencia más rápidamente que lo anteriormente anticipado. Incluso podría significar que la Fed reduzca su actual recompra de bonos a través de reinvertir los pagos que recibe por vencimientos de aquellos bonos que compró durante sus tres “expansiones cuantitativas”.

Todo lo anterior apunta a mayores tasas de interés a lo largo de la curva, cosa que el mercado ya reflejó muy rápidamente. El efecto de la fuerte alza de tasas de interés de largo plazo en EEUU se sintió en todo el mundo.

Finalmente, están los posibles cambios en la propia Fed. Janet Yellen preside hoy el comité principal, con un nombramiento que expira a fines de enero de 2018. Trump ha indicado que la reemplazará, y considerando la visión de los economistas que lo asesoran se espera que su reemplazante sea alguien con una visión más orientada a la mantención de tasas de interés mayores comparado con Yellen. Este es otro factor que impulsó al alza la tasa de interés de largo plazo.

*El autor es economista y estratega para Latinoamérica Principal International.

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