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Donald Trump: la sorpresiva buena noticia

logotipo de Pulso Pulso 14-11-2016

Los medios anunciaron la noticia que remeció al mundo entero y las bolsas de todo el globo comenzaban a reflejar la sorpresa que generaba un resultado que los mercados no anticiparon: el triunfo de Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos.

Muchos, aún marcados por el estigma y las críticas que se le hicieron durante la campaña, vieron -y desde luego siguen viendo- el hecho como una amenaza para la economía mundial. Sin embargo, en esto siempre es bueno poner “paños fríos” y analizar los efectos económicos reales.

Los pilares sobre los cuales Trump basó su programa electoral son el crecimiento, el empleo y la seguridad. En este contexto, la materialización de sus objetivos se concretaría a través de una gran inversión en infraestructura, fomentando el emprendimiento, por medio del fortalecimiento del empleo directo e indirecto, mejorando así los indicadores de productividad.

Alcance especial para la destinación de recursos al ítem infraestructura, pues esta permite generar, además, mayor eficiencia portuaria, carreteras y tecnologías, entre otros elementos reactivadores y potenciadores del crecimiento. Para nuestro país, una buena noticia, puesto que con la inversión en infraestructura se pueden compensar las potenciales caídas en la demanda proveniente desde Asia, continente que es nuestro principal comprador de materias primas.

Por otro lado, los productos norteamericanos tienen asociada una gran tecnología, además de un valor agregado, dándole mayores márgenes de costos a la compra de commodities, favoreciendo así a un país exportador de materias primas como lo es el nuestro.

En conclusión, Chile y el mundo pueden estar tranquilos cada vez que existen expectativas positivas de los motores de la economía mundial, especialmente cuando se trata de un comprador que absorbe el 30% del mercado mundial.

*La autora es economista y académica Facultad de Economía y Negocios Universidad Finis Terrae.

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