Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Economía argentina cerraría el año con caída de 1%. Repunte llegaría recién en 2017

logotipo de Pulso Pulso 05-09-2016 Catalina Göpel

Desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia de Argentina en diciembre de 2015, se había anticipado una escena económica adversa y el apuro por la implementación de medidas duras que serían muy violentas en un principio, pero que traerían grandes mejoras en el mediano plazo.

Tras nueve meses de gobierno, las cifras siguen siendo negativas y el plan de despegue de Macri para reactivar la economía apunta cada vez más hacia el próximo año. 

Si bien uno de los logros que destaca de la administración Macri es que ha recuperado las estadísticas creíbles para el país, en julio la inflación creció al 2% mensual, lo que apunta a un 40% anual. La actividad económica argentina cayó 1,3% en el primer semestre versus el mismo periodo del año anterior, y en julio se contrajo 4,3% interanual. El desempleo se ubicó en 9,3%, mientras que la producción industrial se hundió un 7,9%. 

La alta inflación y el elevado déficit fiscal se han transformado en dos grandes frenos que a lo largo de la historia han ralentizado la economía del país que en abril pasado volvió a los mercados capitales, siendo hoy duros obstáculos para materializar su recuperación. 

Según el informe “Argentina: lista para el despegue” elaborado por HSBC, el país caerá 1% este año, mientras que para 2017 crecerá 2,5%. 

“En los últimos 70 años, Argentina ha tenido una tasa de inflación más alta del 100% en 17 de ellos, la economía cayó 5% o más en seis años y su deuda soberana entró en default seis veces”, recalcó el estudio y proyectó que este año la inflación se ubicará en un 39,3%, y bajará a 26,1% durante el año que viene.

Pero Macri, que logró aprobar leyes clave para la reactivación, sufrió un duro revés cuando la Corte Suprema ordenó suspender el ajuste en la tarifa del gas aplicado en abril pasado (desde 200% hasta 2.000%, para reducir el déficit fiscal). El Gobierno quedó en desconcierto por el golpe a una medida que consideraba clave para cumplir con su plan de reanimación económica.

“Probablemente en el último trimestre de este año comience a esbozarse un rebote de la economía de la mano del gasto en obra pública y en menor medida de una tibia recuperación del consumo como consecuencia de la combinación de una menor inflación y una recuperación de los salarios de los trabajadores del sector formal. La entrada de capitales resultante del blanqueo (la amnistía fiscal) también debería contribuir a que la actividad comience a rebotar” señaló Ignacio Labaqui, analista senior de Medley Global Advisors.

Y es que al parecer Macri pone a prueba la paciencia de los argentinos, el mandatario ha caído lentamente en las encuestas, bajando por primera vez la barrera del 50%, al tiempo que un 58% de la población piensa que está peor que hace un año, pero cree que estará mejor en 2017. 

“No se puede pedir a la sociedad un sacrificio permanente” agregó Labaqui. El descontento no ha cesado en las calles sobre el alza en las tarifas de servicios, sumado a las protestas contra la ola de despidos.

Pero 2017 será un año clave para Macri, ya que un tercio del Senado y la mitad de la Cámara Baja estarán en juego en las elecciones municipales de octubre del próximo año, por eso necesita resultados sobre todo inversiones, objetivo central de su viaje al G-20 en China y su paso por Qatar, para atraer capitales extranjeros.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon