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EEUU: Silicon Valley no est� abriendo sus arcas a Clinton y menos a Trump

logotipo de Pulso Pulso 10-08-2016 F. Guerrero y Agencias

Las controversias en las que se ha visto envuelto Donald Trump desde el comienzo de su campaña han despertado el rechazo de los ejecutivos de Silicon Valley en diferentes oportunidades, pero él no es el único que no tiene buena recepción entre las gigantes tecnológicas. Las donaciones del sector a la campaña presidencial de Hillary Clinton también son considerablemente bajas, lo que evidencia que es el ciclo electoral completo el que despierta poco interés. 

Los dos postulantes a la Casa Blanca reportaron haber recibido US$3,5 millones de los trabajadores de la industria tecnológica hasta el 30 de junio, comparado con US$11 millones que fueron donados al presidente Barack Obama y a su rival republicano Mitt Romney hasta junio de 2012, de acuerdo a Crowdpac. En 2008, más de US$8,3 millones en donaciones de la industria del sector habían ido a Obama y John McCain en la misma fecha. 

A pesar de que la candidata demócrata recibió la semana pasada el respaldo de Meg Whitman, presidenta ejecutiva de Hewlett Packard Enterprise y tradicional recaudadora de fondos del partido republicano, está muy lejos de alcanzar los niveles de donación que reunía el actual presidente de EEUU a esta altura de la carrera de a la Casa Blanca. Obama recibió específicamente aportes por cerca de US$6 millones en 2008 y por sobre los US$8,5 millones en 2012 por parte de las compañías de Silicon Valley. Por su parte, la ex Secretaria de Estado apenas sobrepasa los US$3.

Pero Clinton no solo pierde contra Obama en la recaudación de fondos, porque incluso Bernie Sanders la superó con creces con los aportes que recibió durante las primarias, que sobrepasaron los US$6 millones. 

Trump despierta más recelo. El panorama de Donald Trump es peor. Las tecnológicas han hecho un aporte a su campaña equivalente al 6% de lo que recibió Romney en 2012. Y al igual que en el caso de su rival, las tecnológicas entregaron un apoyo más contundente a Marco Rubio, su contrincante en las primarias, que recibió aportes superiores a los US$5 millones. 

Pero el desprecio de Silicon Valley al magnate no es de extrañar. No solo Meg Whitman aseguró que su demagogia socavaba el tejido del carácter nacional de EEUU. Otros grandes nombre del sector han reaccionado a sus siempre polémicas declaraciones. 

Cuando aseguró que prohibiría la entrada a los musulmanes, Sundar Pichai, CEO de Google, reaccionó y sin dirigirse específicamente a Trump dijo: “Estados Unidos, después de todo, ha sido y es un país de inmigrantes. Por eso es tan desalentador ver un discurso intolerante que ronda en los medios estos días, declaraciones respecto a que nuestro país sería un mejor lugar sin las voces, ideas y contribuciones de diferentes grupos de personas, basados solamente en su origen y religión”. 

Frente a los constantes ataques a inmigrantes y al comercio internacional de Trump, también se manifestó Mark Zuckerberg, aunque tampoco directamente. El presidente ejecutivo de Facebook indicó que ha escuchado “voces que infunden miedo y piden construir muros y distanciar a las personas que llaman ‘otros’”. Así, subrayó que “se requiere valor para elegir la esperanza en lugar del miedo”.

En tanto, Tim Cook, CEO de Apple, pese a que ha reunido fondos para la campaña de reelección del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, en lo que se refiere a las presidenciales optará por la nominada demócrata. Según consignaron medios de EEUU, Cook colaborará con el comité de recaudación Hillary Victory Fund.

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