Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El año de las estafas piramidales: perjuicio llega a US$182 millones

logotipo de Pulso Pulso 07-12-2016 Bárbara Sifón A.

Cientos de personas a las afueras de la Brigada de Delitos Económicos de la PDI marcaron el inicio del año. Una escena poco común, considerando que estaban todas por una misma razón: querían denunciar que habían sido estafados por la empresa de Patricio Santos, AC Inversions. 

Lo que podría haber sido un caso aislado, no fue más que la punta del iceberg. A comienzo de año se hablaba de 5.000 víctimas producto de la estafa piramidal, cuya cabeza era Santos, quien desde el 4 de marzo se encuentra en prisión preventiva. Sin embargo, nueve meses después estos casos involucran a unas 7.836 personas, que habrían sufrido un perjuicio patrimonial por unos $121,8 mil millones (equivalentes a unos US$182 millones).

Se trata de seis casos que coparon la primera línea durante 2016. Tras el estallido de AC Inversions, el fiscal Carlos Gajardo comenzó la investigación contra Investing Capital, que luego fue derivada al Ministerio Público de la Serena, e IM Forex. Ambos procesos se iniciaron de oficio. Luego, vino el caso del Grupo Arcano, ligado a Alberto Chang, donde por primera vez se involucraron inversionistas de alto patrimonio e incluso importantes actores del mercado financiero local. De hecho, tres ejecutivos del banco Santander fueron desvinculados por su relación con la firma del excéntrico empresario. Así, la última de las investigaciones que lidera el equipo de Alta Complejidad de la Fiscalía Oriente fue el de Rodríguez & Asociados.

Cuando el capítulo ya parecía cerrado, apareció un sexto protagonista: el supuesto economista Rafael Garay, quien pese a ser el responsable de la menor de las estafas -por ahora involucra a 36 clientes por cerca de $1.750 millones- ha sido uno de los más mediáticos. Aquello, por sus constantes apariciones previas en televisión, haciendo recomendaciones de inversión y promoviendo una fallida candidatura senatorial por la octava región.

Cercanos a la investigación de estos casos aseguran que una característica de quienes están tras estas estafas piramidales es que la mayoría se encargan de mostrar lujosas oficinas y vidas. Sin embargo, Garay no necesitaba eso: “Él ya había construido un personaje, cercano a la gente, que aparentaba conocer mucho de inversiones. Él era su propia oficina”, detallan.

Rentabilidad impensada

Pese a que una de las principales razones que se ha dado para justificar que las personas haya invertido en estas empresas, son rentabilidades muy por sobre las del mercado formal, en el mercado aseguran que el factor tributario sería mucho más relevante. “Está claro que lo que estas personas buscan es ganar dinero sin tener que pagar los impuestos correspondientes y, además, se suma la avaricia”, señala una fuente relacionada con el proceso.

“Efectivamente uno podría creer que los altos intereses mensuales fueron los que cautivaron a las personas, pero eso es válido sólo para los casos en que la oferta era irrisoria, como el de AC Inversions, donde se hablaba de un 10% semanal, pero para los otros casos está claro que era una buena manera de evitar los impuestos”, asegura otro conocedor de las investigaciones.

Para Mauricio San Miguel, socio de Puga Ortiz Abogados, estos escándalos muestran una falla en “todos los controles, y son varias las entidades reguladoras comprometidas, seguramente hay razones que explican que la UAF, la SBIF, la SVS y el SII no hayan actuado ante las señales de alerta o las denuncias efectuadas, pero lo más preocupante es la falta de coordinación entre las diferentes entidades. Es urgente que la información fluya entre los organismos reguladores”.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon