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El cambio de escenario que enfrentará Vergara en su última reunión al mando del BC

logotipo de Pulso Pulso 17-11-2016 Carlos Alonso

En sólo ocho días el escenario cambió. Esa es la principal lectura que hacen los analistas después del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Y si bien recién asumirá el 20 de enero de 2017, los efectos de su posible programa de gobierno ya han comenzado a tener repercusiones en las distintas variables macroeconómicas como el precio del cobre, el alza del dólar a nivel global y el incremento de las tasas de interés de corto y largo plazo, introduciendo condiciones monetarias y financieras más restrictivas. Este cambio de panorama macroeconómico y monetario acompañará la última reunión que tendrá Rodrigo Vergara como presidente del Banco Central, donde todas las expectativas apuntan a una mantención en 3,5%.

Antes de concretarse el triunfo de Trump en Estados Unidos, las expectativas para la trayectoria de la Política Monetaria (TPM) se iban consolidando hacia una mayor expansividad, puesto que las presiones inflacionarias poco a poco iban cediendo, porque el IPC anual se ubicaba ya en la meta de 3% del ente rector. Sin embargo, ahora el escenario cambió. 

De hecho, antes de la victoria de Trump se esperaba que la Fed concretara además del alza de diciembre, dos incrementos adicionales en 2017. Ahora, si el Presidente electo lleva adelante su plan de infraestructura podría generar más presiones inflacionarias, impulsando a que la Fed acelerase el ritmo de aumento previsto en la tasa de interés, lo que generará que los activos de los mercados emergentes pierda atractivo respecto de Estados Unidos y que las monedas de esos países se debiliten, fortaleciendo el dólar. Es más, desde el día de la elección el dólar ha subido 2,7% respecto del euro, y el Dollar Index anotó ayer su octava sesión consecutiva al alza, con un incremento de 3,46%, llegando además a su mayor nivel desde el 8 de abril de 2003. En tanto, el dólar en Chile ha subido 4,36% desde el 8 de noviembre a la fecha, pasando de $646,90 a $675,10 pesos por dólar y hoy está en su mayor nivel desde el 16 de septiembre pasado frente al peso chileno. Si este escenario se materializa sería complejo para el BC recortar la tasa de interés, ya que al ampliar el diferencial de tasas con Estados Unidos, el dólar se podría apreciar nuevamente introduciendo inflación.

Es más, las expectativas implícitas en las tasas swap antes de la elección proyectaban un recorte tan pronto como enero de 2017, y ahora sólo se anticipaba mantención hasta 2018.

Condiciones financieras. Las condiciones monetarias más estrechas se vieron reflejadas también en las tasas de los bonos del Tesoro a 10 años, ya que han aumentado de 1,8% hasta 2,2% recientemente y los futuros de fondos federales muestran que los inversionistas asignan una probabilidad alta de incremento en la Tasa de Política Monetaria (TPM) de la Fed en diciembre próximo. Otra variable que muestra el cambio es que las tasas de corto y largo plazo tuvieron un salto de cerca 40 puntos base desde el triunfo de Trump. 

El precio del cobre, a su vez, tuvo una positiva reacción ya que pasó de cotizarse a US$2,28 la libra el día previo a la elección a un peak de US$2,67 la libra dos días después de la irrupción de Trump. 

En los antecedentes a la Reunión de Política Monetaria de hoy, la división de Estudios del BC resaltó la irrupción de Trump en la trayectoria de la política monetaria. En ese punto, se mencionó que el dólar se apreció multilateralmente y las tasas de largo plazo aumentaron. Asimismo, se señaló que en el mundo emergente, esto se ha combinado con un alza de los premios por riesgo y una caída de las bolsas, mientras que en Chile, se observaron tendencias similares. “Las expectativas para la TPM también se han visto afectadas por estos eventos. Hasta hace unos días, tanto los precios de los activos financieros como las encuestas anticipaban dos recortes de 25pb durante el 2017. 

En lo más reciente, las expectativas que se deducen de los precios se ubican entre una mantención prolongada y un recorte. Para esta Reunión, el consenso de mercado apunta a una mantención”, subrayan los antecedentes del BC. 

Por su parte, el Grupo de Política Monetaria (GPM) recomendó también mantener la TPM en la reunión de hoy considerando que existe bastante volatilidad en los mercado externos lo que podría sorprender al ente rector. 

Por ello, para los cinco economistas que integran esta instancia, lo recomendable para el instituto emisor es esperar cómo siguen evolucionando estas variables y la determinación de la Fed en diciembre. “Las medidas económicas que se espera implemente el nuevo gobierno de Estados Unidos son inciertas en términos de magnitud y timing, por ello es de esperar que las tasas de interés en Estados Unidos aumenten más rápidamente y se fortalezca con mayor intensidad el dólar a nivel internacional”, afirma el GPM.

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