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El Llanquihue está listo para las vacaciones

logotipo de Pulso Pulso 06-01-2017 Macarena Zarhi

Atractivos paseos por el lago Llanquihue, pizzerías, food trucks, heladerías y cervecerías artesanales, un centro cultural y el sabor de la comida peruana, son algunos de los nuevos atractivos que brinda este lugar que cada vez toma más fuerza.

En verano, el turismo en torno al Lago Llanquihue es intenso. Durante todo el año la visita de extranjeros y chilenos es masiva, sobre todo en Puerto Varas, donde cada año se producen nuevas aperturas gastronómicas y las rutas de turismo se reactivan. 

Un paseo para conocer parte de la cultura de la zona es hacer la “ruta del lago” donde se bordea el Llanquihue pasando por la ciudad con el mismo nombre, Frutillar, Cascadas, Ensenada y Puerto Varas, además de los saltos del Petrohué, donde se pueden ver los vestigios que dejó el volcán Calbuco. 

Habrá bastante movimiento durante estos meses de verano en la zona. En Llanquihue, ciudad donde llegaron varios colonos alemanes, todavía se pueden apreciar casas que conservan la típica arquitectura de la época. Dentro del mismo lugar se encuentra la enorme fábrica de las cecinas Modinger, las que nacieron en este lugar.

Un buen panorama es la fiesta de la cerveza, que como es tradición se celebra el último fin de semana de enero. Durante esta ceremonia se programan distintas actividades deportivas y recreativas para festejar con una gran kermés en la que participan niños y adultos.

Mientras, en Frutillar están terminando los últimos arreglos para lo que será la semana musical que tiene una extensa agenda del 27 de enero al 5 de febrero. El Teatro del Lago cuenta con visitas diarias a todo público para recorrer sus salas y camarines.

Siguiendo con Puerto Varas, este lugar no deja de sorprender y que se renueva constantemente, incluyendo aperturas de restaurantes, agencias y hoteles.

Entre ellas proteger los orígenes de varias construcciones que son monumentos de la ciudad. Uno de los recientes rescates fue el CAMM (Centro del Arte Molino Machmar), un edificio levantado en 1932, que durante cuatro décadas funcionó como molino y que tomó cerca de diez años en estar listo. Para estos meses, cuenta con talleres para niños, como el de experimentación plástica. Para este fin de semana está en cartelera la cinta “Las Plantas”, mientras que en música contarán con un concierto de guitarra clásica y la próxima semana en teatro se presentará la obra de teatro “La población”.

Otra atractiva forma de ver la ciudad es desde el agua. See Expeditions es una lancha rápida que realiza una navegación de hasta 55 kms/hr y que cuenta con una guía que va explicando los aspectos geográficos e históricos de la zona. La actividad dura aproximadamente una hora y recorre la costanera de la ciudad viajando hasta Llanquihue.

Los sabores del sur

Entre las nuevas aperturas se destaca Casa Tropera una nueva sucursal del restaurante en Coyhaique y de Mamma Gaucha también en esa región, el lugar que se ha vuelto un hit en este lugar. Se encuentra a orillas del lago en un galpón justo al lado de la costanera. Está abierto día y noche hasta las 2:00. Se puede tomar un trago y picotear un crudo o tabla y es para todo público. 

Otra opción es La Jardinera, un restaurante que acaba de instalarse al frente de Casa Tropera en al final de la costanera. Aquí, una sommelier santiaguina cocina junto a su esposo preparan recetas que aprendieron cuando vivieron en Londres. Entre sus platos imperdible está el fish & chips hecho con merluza y el sticky toffee pudding, un brownie con helado de vainilla.

Abierto hace cuatro meses, Perú Austral, es el primer restaurante con raíces del país vecino de la zona que ofrece los clásicos lomo saltado, cebiches y pulpo que mezclan con varios productos del sector. Algunos de los platos son el ají austral, que fusiona ají de gallina con centolla fresca. También hay costillar ahumado glaseado en maracuyá y ostras con leche de tigre de erizo y piure.

A media cuadra de la plaza de la ciudad se pueden encontrar más de 15 variedades de helados artesanales en Pudú, elaborados con leche de vaca de la zona. Entre los sabores está el de chocolate con un 80% de cacao, el de dulce de leche y mandarina, en el mismo lugar se pueden encontrar las preparaciones dulces como brownies y kuchenes de la Gringa Bakery. 

Para conocer todo el proceso de elaboración de la cerveza artesanal, una alternativa es pasar por “Malta chocolate”, camino a Ensenada. Ahí el dueño elabora su propia cerveza que lleva el nombre del lugar, la vende por botella y hay que consumirla en el local sino se puede llevar, pero hay que pagar un precio extra.

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