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Elección EEUU: ¿tensa calma o mercado lo lee mal?

logotipo de Pulso Pulso 10-11-2016

Contrario a lo esperado, la victoria de Trump no ha generado una “debacle” y ha sido recibida de manera bastante templada. En términos financieros las caídas en las bolsas han sido acotadas, incluso algunas han subido, mientras que los mercados emergentes han evidenciado un retroceso de 2,6%. 

¿Por qué el mercado no quería un triunfo de Trump? En términos simples, hay cuatro ejes de reformas que generan mucha incertidumbre: (i) Comercio: Trump ha propuesto revisar los acuerdos de libre comercio (incluyendo el emblemático Nafta con México), congelar el TPP y aumentar tarifas con socios comerciales como China que podrían iniciar una guerra comercial; (ii) Política Exterior: durante la campaña se mencionó revisar el acuerdo nuclear con Irán, disminuir el compromiso con la OTAN y acercar sus relaciones diplomáticas con Rusia, lo cual incrementa la incertidumbre en Medio Oriente y Europa Oriental; (iii) Política Tributaria: se ha prometido la mayor revolución tributaria desde Reagan, bajando los impuestos agresivamente a personas y empresas y; (iv) Inmigración: se ha anunciado un endurecimiento de la política migratoria, incluyendo el polémico muro en la frontera con México. Lo anterior es un “cocktail” que puede ser eventualmente explosivo, básicamente porque refleja una fatiga en el modelo económico y político de las democracias occidentales, y puede ser el anticipo de nuevas sorpresas en próximas elecciones en Europa.

¿Por qué no ha sido tan negativa la reacción del mercado como se esperaba? Una de las razones que podría explicar esto es la experiencia que se tuvo tras el Brexit. En ese caso también se esperaba un derrumbe en los mercados; sin embargo, el impacto posterior fue más moderado e incluso se vio un repunte tras unos pocos días, lo cual ha llevado al mercado a recalibrar su “función de respuesta” a estos eventos. Por otro lado, también se está viendo el lado “positivo” de esta elección, que entre otras cosas incluye un plan agresivo de estímulo económico (sobre todo el plan de inversión en infraestructura), el mencionado recorte de impuestos, desregulación de la economía (es emblemático el posible desarme del programa de salud “Obamacare”) y finalmente la consolidación de una mayoría conservadora en la Corte Suprema que podría quedar blindado por muchos años (frenando posibles cambios constitucionales controversiales). Finalmente, también ha ayudado el tono “conciliador” de Trump tras la victoria, que ha hecho recordar al mercado que una cosa son las promesas de campaña y otra su ejecución (Obama prometió eliminar Guantánamo y recibió un premio Nobel por eso, aunque ocho años después aún no cumple su promesa electoral).

¿Cuál podría ser el principal riesgo de mediano plazo? Creemos que un riesgo que había pasado a segundo plano es el de la normalización monetaria en EEUU; sin embargo, estimamos que tras esta elección podría volver a emerger. En primer lugar, porque el eventual mayor gasto (déficit) fiscal en EEUU podría disminuir el margen para mantener la política monetaria expansiva, y en segundo lugar porque las críticas públicas de Trump hacia Janet Yellen (cuestionando su imparcialidad) introducen un factor de riesgo adicional. La respuesta inicial de la tasa del Tesoro a 10 años ha sido de una subida de 15 Pb a 2,00%, lo que pareciera ratificar al menos inicialmente esta aprensión, lo cual eventualmente podría gatillar impactos colaterales en los mercados financieros.

¿Afecta esto a Chile? A priori se esperaba un impacto negativo, debido a la potencial depreciación del peso, flujos de capitales, caída en el precio de las materias primas, etc. Sin embargo, analizando en detalle también vemos un impacto inicial confuso, con un impacto positivo en el precio del cobre y depreciación muy leve del peso. En la medida que el Banco Central de Chile no se vea obligado a frenar el estímulo monetario y no tengamos nuestro propio “momento Trump” en las próximas elecciones en Chile, creemos que el escenario sigue siendo relativamente constructivo en el ámbito local.

¿Oportunidades de inversión globales? En general, el consenso de mercado está muy positivo en ciertos sectores de la bolsa de EEUU como el farmacéutico, construcción, financiero,  petrolero y acciones de baja capitalización, ya que se podrían ver beneficiados por la agenda del Presidente Trump. Para los inversionistas más defensivos, hay cierto consenso de inversión en oro como instrumento de refugio, mientras que aquellos menos aversos al riesgo creen que se puede extender la tendencia positiva en los commodities metálicos (el cobre subió 3,2% tras este resultado).

¿Oportunidades de inversión locales? En Chile, como comentamos anteriormente, la variable más relevante sería el ciclo político más que la coyuntura internacional. En renta variable reafirmamos nuestro sesgo a empresas con sesgo local y también vemos una oportunidad acotada de comprar dólares.

¿Qué hay que mirar con más cuidado? Ciertamente México se ve como el mercado con mayor incertidumbre a corto plazo, aunque no hay que sacarlo del radar porque podría haber una sobre reacción. Lo anterior en cierta medida podría extenderse a los mercados emergentes (especialmente a aquellos no productores de materias primas) y también a instrumentos de renta fija high yield.

*El autor es gerente de Estudios de BICE Inversiones.

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