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Ex negociadores de deuda subordinada de Banco de Chile apoyan decisi�n de BC de negar prepago

logotipo de Pulso Pulso 21-10-2016 Maximiliano Villena

La expectativa generada por un prepago de la deuda subodinada mantiene a las acciones de la Sociedad Matriz de Banco de Chile al alza. El anuncio del rechazo por parte del Banco Central (BC) a la opción entregada por la entidad controlada por Citi y los Luksic tomó por sorpresa a los inversionistas y hasta ayer seguían apostando a una solución. Sin embargo, el tema parece no ser tan fácil.

El gerente general de SM-Chile, Arturo Tagle, señaló el domingo que “el pago total de la deuda en dinero efectivo es una alternativa contemplada en la ley 19.396 desde su origen”, y que “estamos estudiando la respuesta del Banco Central a la carta que le envió el Presidente de la Sociedad, pero sin duda seguiremos cumpliendo con la obligación subordinada de acuerdo a la Ley, buscando las mejores alternativas hasta completar el pago total y saldar ese compromiso, mucho antes de los 40 años proyectados inicialmente”. 

Quienes participaron de las negociaciones en 1996 señalan que la entidad presidida por Rodrigo Vergara actúo en línea con la misma ley. Pablo Piñera, quien fue consejero del BC en la época de las negociaciones, señala que el ente emisor “está en todo su derecho de rechazarlo. Es legal que les haya impedido el prepago, me parece muy lógico, el riesgo de Banco de Chile es bajísimo y ellos no querían seguir pagando al 5% si pueden colocar bonos al 2%. Se ganan el 3% en un día”.

El BC señaló la semana pasada que “es importante tener presente que, si bien esta legislación establece expresamente la posibilidad de extinguir la obligación subordinada mediante la aplicación de pagos anticipados, también confiere explícitamente al Banco Central la facultad de rechazar ofertas de prepago que le puedan ocasionar un detrimento económico”.

El economista Gonzalo Sanhueza, quien también participó por parte del ente emisor en las negociaciones, señala que para el Chile era altamente conveniente pues una tasa de 5% para alguien que se endeuda por menos es alta, aunque indica que “hay un espacio gris en la Ley ya que como la deuda se paga con un porcentaje de las utilidades del banco, alguien podría decir que la tasa de descuento no corresponde a la deuda, sino que se parece más a la del equity, ahí es discutible. Por eso la ley planteaba que se debía hacer un estudio”. 

En esa línea, Piñera señala que la Ley “nunca fue muy exacta porque nadie pensó que se iba a prepagar, era un derecho pero el Central podía aceptarlo o rechazarlo”. 

La ley, negociada en 1996, buscaba dar salida a la deuda de Banco de Chile, pero también para el Banco Santiago, BHIF, Internacional y Concepción. “No es sano que cinco bancos, dos de los más grandes del sistema como el Chile y Santiago mandaran cerca del 30% de sus utilidades - en algunos casos el 90%- al Central, por lo que buscó esta solución. Pero no todos alcanzaron a pagar la deuda porque en el fondo nunca lo iban a lograr, (las ganancias) no alcanzaban. La ley lo transparentó”, recuerda Sanhueza.

Por parte de Banco de Chile negoció el entonces presidente Aldolfo Rojas - tratativas que además costaron la renuncia del entonces presidente del BC, Roberto Zahler-, quien encabezaba la mesa en la que compartían los controladores de esa época: los grupos Penta, Falabella, Vinagre y Consorcio. Excepto el Chile, los cuatro bancos aceptaron entregar acciones equivalentes al 30% de su propiedad al Banco Central, papeles que posteriormente fueron vendidos para concretar el pago, pero que generaron un daño patrimonial a la entidad. Esto pues según cálculos de la época hubo entre US1.500 millones y US$2.000 millones de la deuda que no pudo recuperar. Banco de Chile pactó cuotas hasta 2036, pero el mercado ha anticipado podría terminar en 2019.

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