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Fallo fotográfico podría definir al próximo presidente de Estados Unidos

logotipo de Pulso Pulso 08-11-2016 Francisca Guerrero

Cuando Donald Trump presentó su candidatura presidencial en julio del año pasado, Hillary Clinton se imponía con una ventaja de 19,6 puntos porcentuales (pp), pero el panorama para las elecciones que se celebran hoy es radicalmente distinto. Aunque la demócrata consiguió una supremacía sostenida durante los últimos meses, las cosas se estrecharon en la última semana de la campaña y el promedio de encuestas finales la favorece con apenas 2,9 pp, con una intención de votos de 47,2% frente al 45,5% de su rival. 

Ante lo que podría definirse en un fallo fotográfico, Clinton sigue preocupada por la abstención entre sus adeptos. “Estamos buscando maximizar nuestra campaña de participación en todos lados”, dijo ayer antes de dirigirse a su último acto de campaña en Filadelfia. 

Basado en los últimos resultados de los sondeos la ex Secretaria de Estado tiene asegurados 216 votos electorales, frente a los 164 del republicano, lo que de todas maneras la deja más cerca de los 270 necesarios para convertirse en la primera mujer presidenta de Estados Unidos. 

En ese marco, Donald Trump sigue intentando sacar provecho del escándalo de los e-mail que ha pesado en los hombros de Clinton a lo largo de toda la campaña.

Luego de que el FBI señalará que revisó los mensajes del correo electrónico personal de Clinton, que utilizó cuando era Secretaria de Estado, faltando a los protocolos de seguridad propios del e-mail oficial, reiteró su recomendación de no levantar cargos en su contra. 

La noticia no cayó bien en la campaña de Trump, considerando que se recuperó en las encuestas después de que la agencia federal decidiera reabrir las investigaciones. “Nadie en esta sala puede creer lo que está pasando con el FBI y el Departamento de Justicia”, señaló ayer Trump en Florida. “Ahora corresponde al pueblo estadounidense entregar justicia en las urnas”, agregó.

Más tarde en Iowa, la carta presidencial republicana se auto denominó como “la última oportunidad” de solucionar los problemas en materias de migración y de comercio en Estados Unidos. Fiel a su polémico estilo, el empresario aseveró que la creciente población de refugiados somalíes era un “desastre”. 

Su tono nuevamente contrastó con el de Hillary Clinton, quien se ha empeñado en presentar una campaña más optimista. “Amo este país y estoy convencida que nuestros mejores días todavía están por delante si los alcanzamos juntos”, indicó la ex Primera Dama.

Apuestas a favor de Clinton

Mientras que las encuestas se ajustaron, con un leve repunte ayer de Clinton, en las casas de apuestas la ex Secretaria de Estado es definitivamente la favorita, con 82,3% de las apuestas a su frente a 17,4% de Trump, de acuerdo a las cifras compiladas por Primary Guide. 

En tanto, las probabilidades de FiveThirtyEight siguen favoreciendo a la demócrata, con 63,6% de probabilidades de triunfo, mientras que las de Trump quedan en 36,3%. Cabe destacar que a mediados de octubre, cuando Clinton alcanzaba una ventaja más amplia en las encuestas, las probabilidades de que obtuviera un triunfo se dispararon hasta 88,1%.

Por su parte, la estimación final de Reuters/Ipsos fue mucho más categórica, otorgándole a la ex Senadora de Nueva York 90% de posibilidades de un triunfo. 

Claves para  hoy

Los resultados de los swing states son a los que se deberá poner especial atención en esta jornada.  

Con 29 votos electorales Florida es fundamental. Si lo gana Clinton solo necesita triunfar en uno de los otros tres grandes battleground, Ohio, Michigan o Pensilvania, para quedarse con la elección. En tanto, si en Florida se inclinan por Trump, requiere imponerse además en otros dos de los estados antes mencionados. 

Carolina del Norte también podría proporcionar pistas claves sobre quién se convertirá en el sucesor de Barack Obama. Un triunfo de Clinton en este swing state podría implicar que los afroamericanos asistieran a las urnas a una tasa similar a la de 2012, cuando el actual mandatario venció al republicano Mitt Romney por cuatro puntos a nivel nacional. 

En el lado Oeste de Estados Unidos ha cobrado protagonismo Arizona, que ha favorecido tradicionalmente a los republicanos. Aquí Hillary Clinton ha estado acortando distancia, fundamentalmente por el creciente voto latino, que en general discrepa con las propuestas anti inmigración de Trump.

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