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Felipe Kast: "Hay riesgo de que la Presidenta ocupe el debate para subir en las encuestas. Si es así, prefiero que no se haga en este Gobierno"

logotipo de Pulso Pulso 22-08-2016 Juan Pablo Palacios

Hijo de Miguel Kast, considerado uno de los diseñadores del actual sistema de capitalización individual, Felipe Kast no sólo ha estado ligado genéticamente al tema. Como experto en políticas públicas siguió de cerca la reforma de 2008 y cuando fue ministro de Mideplan en el gobierno anterior escribió un paper sobre pensiones. En esta entrevista, se adentra en la microeconomía de la propuesta de La Moneda para mejorar el sistema, plantea sus reparos y entrega algunas propuestas. 

¿Con el correr de los días, han sacado algo en limpio de la propuesta del Gobierno?
La buena noticia es que el Gobierno pone en la agenda un tema relevante, que había sido dejado de lado en el último tiempo. La mala es que lo hace con una propuesta completamente regresiva. Busca arreglar una parte del sistema pidiéndoles a los mismos trabajadores que cotizan, que sean ellos los que coloquen los recursos para compensar a aquellos que no cotizan, a través de un fondo colectivo. 

La propuesta también tiene un incentivo muy perverso. Uno de los temas más complejos de avanzar en esta línea es que puede terminar golpeando muy fuerte a la formalización del trabajo. Puede terminar siendo un buen negocio para muchos mantenerse en la informalidad y actuar como un free rider: mantenerse fuera del mercado laboral formal para tener menos costos y eventualmente lograr mejores pensiones sin haber aportado nada al sistema.

Aquí lo que está haciendo el Gobierno es una nueva Reforma Tributaria. Se le acabaron los recursos de la Reforma Tributaria original. En esa reforma, de la cual voté en contra porque le ha hecho mucho daño al país, se planteó que era para financiar la gratuidad en educación, cosa que no es cierta porque ni siquiera alcanzó para eso. El segundo objetivo era lograr el equilibrio fiscal y finalmente el ministro de Hacienda reconoció que tampoco alcanzará para eso. El Gobierno en su desesperación por la baja aprobación y que ninguna de las reformas tiene apoyo, se da cuenta que acá hay una oportunidad política. Mi lectura es que el ministro Valdés le dijo a la Presidenta que no hay recursos y que si se quiere avanzar algo en pensiones, se tiene que hacer una nueva reforma tributaria. Lo malo es que esta reforma tributaria no la pagarán las empresas ni las personas de mayores ingresos, sino que los trabajadores que ganan entre $300 mil y $400 mil, o un millón de pesos, con su 5% de cotización. Esta reforma representaría 1,25 puntos del PIB y sería regresiva porque gravaría a los trabajadores que ganan menos.

¿Cómo evalúa la calidad técnica de la reforma?
Es muy deficiente y eso fue lo que le planteé a la Presidenta en la reunión que tuvimos. Ella nos dijo que tenemos que introducir al sistema un componente de reparto. Yo le dije que en su primer Gobierno se aumentó el elemento de reparto con el Pilar Solidario, que ya existía, pero se engrosó. La pregunta no es si tiene que haber un componente solidario, sino quién lo paga. Incluso sería mejor para el país aumentar en un punto el IVA, que eventualmente cargarles la mano a los trabajadores. Si se aumenta el IVA es igual de regresivo que aumentar las cotizaciones, pero no genera una distorsión en el mercado del trabajo, o sea no genera el incentivo a quedarse en el mundo informal. 

El mejor de los mundos es ocupar los recursos que tenemos en la reforma educacional. Entre la Confech y los adultos mayores, me quedo con los adultos mayores.

¿Coincide en que se debe introducir el componente de reparto?
Más que un pilar de reparto, porque eso se asocia a trabajadores pagándoles a otros trabajadores, estoy de acuerdo con un Pilar Solidario. Si es que la Presidenta entiende como reparto una solidaridad intergeneracional, es decir personas que están hoy trabajando financien a adultos mayores del mismo tiempo pero de otra generación, eso ya lo estamos haciendo con el pilar solidario. Mi diferencia con la mirada de la Nueva Mayoría es quién tiene que financiar eso. Como oposición tenemos que exigirle al Gobierno que tome el camino correcto, que ponga primero en la fila no a la Confech ni a la CUT, sino que a los adultos mayores.

¿Hay disposición a aumentar la carga tributaria para financiar un mejor Pilar Solidario?
Sería un error aumentar la carga tributaria. Hoy ya le hemos pegado muy fuerte a la economía, estamos creciendo menos que el mundo por el daño que no sólo le hizo la Reforma Tributaria, sino también la Reforma Laboral. Lo que tenemos que hacer es priorizar lo que es importante y no hacer aquellas cosas que se prometieron y que son dañinas. La fórmula correcta es subir la cotización individual, no a un 15%, pero sí a un 13%, y que esos recursos vayan a las cuentas personales. Eso aumentaría el ahorro de la clase media. El otro problema que tiene la propuesta de la Presidenta es que no van a aumentar en nada las pensiones de la clase media. Si todo va a un pilar colectivo, significará que los que estaban ahorrando no van a aumentar en nada su pensión. Puede que con eso las tasas de reemplazo no cambien, sobre todo para los que están hoy cotizando. Otra cosa que hay que hacer ahora es que a las personas que tienen boletas de honorarios se les obligue a ahorrar para su jubilación.

¿Apoyan que cuando las rentabilidades sean negativas las AFP devuelvan las comisiones?
Es una muy mala idea que las AFP pierdan recursos cuando hay resultados negativos en sus carteras. El incentivo con eso es que inviertan en pura renta fija, que tiene muy baja rentabilidad. Eso no alinea los incentivos de las AFP para la maximización de los retornos y así los ciudadanos cuando se jubilen tengan más recursos. Es una idea que suena popular, pero genera incentivos perversos a que las AFP no maximicen el retorno esperado en el largo plazo. Es tal el volumen de recursos que manejan las AFP, que cualquier cambio de parámetros puede significar un costo financiero altísimo para los ciudadanos. Las AFP son una industria muy regulada, no pueden invertir en cualquier lugar. Sería dañino para la ciudadanía que algo así se hiciera.

No creo que la Presidenta sea populista comparada con otros, pero a veces cae en tentaciones de propuestas que son populistas. Hay que tener cuidado con eso. Eso no es exclusivo de la izquierda. Lo vemos con Donald Trump en EEUU y en el mismo gobierno en que yo participé tuvimos el caso Barrancones.

¿Cree que este debate debiera zanjarse de aquí a fin de año?
Los tiempos son relativos a la calidad de las propuestas. No veo un problema en que esto se haga rápido, el problema es que la propuesta que hay es muy mala. Es directamente un impuesto al trabajo. La pregunta es si la Presidenta va a estar dispuesta a tomar decisiones difíciles o va a ocupar el tema de pensiones para mejorar en las encuestas. Me da la sensación de que hay un riesgo grande que lo ocupe para mejorar en las encuestas. Si es así, prefiero que no se haga en este gobierno.

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