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Gobierno promulga Reforma Laboral en medio de fantasma de judicialización y presión por ley corta

logotipo de Pulso Pulso 30-08-2016 Juan Pablo Palacios

Pese a que hubo algunas voces en el propio Ejecutivo que advirtieron la inconveniencia de hacer un acto público por la entrada en vigencia de la Reforma Laboral -ante el riesgo de que se reactivaran las críticas transversales al proyecto y se reabriera el debate para impulsar una ley corta adecuatoria-, finalmente ayer la Presidenta Michelle Bachelet firmó el decreto promulgatorio que permitirá que la iniciativa tenga una aplicación en régimen en marzo de 2017.

“Esta reforma laboral no es todo lo que el Ejecutivo impulsó y el Congreso por amplia mayoría aprobó. Aspirábamos a más, porque estimamos que persisten desequilibrios en las relaciones laborales que deben ser corregidos”, señaló la mandataria, quien en todo caso destacó que la ley sigue siendo un avance significativo para las relaciones laborales al incluir temas tales como la huelga efectiva, el piso para la negociación colectiva y la extensión pactada de beneficios.

El proyecto que moderniza el sistema de relaciones laborales -hoy Ley 20.940- ingresó el 29 de diciembre de 2014 al Congreso, proceso en el cual sufrió ajustes y recursos ante el Tribunal Constitucional (TC), organismo que objetó la titularidad sindical y la extensión de beneficios por afiliación, y suprimió la palabra “sindicatos” en el procedimiento de reclamos por calificación de empresas estratégicas sin derecho a huelga.

En esa línea, el vaticinio que advirtió un sector del Ejecutivo se cumplió y la ceremonia estuvo marcada por el alto riesgo de judicialización de la reforma y el fantasma de una adecuación del texto aprobado por el Parlamento.

Uno de los primeros en abordar ese escenario fue el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas. “La ley quedó con ciertos vacíos que quisiéramos poder mejorar. Hay espacio para que haya judicialización y sería bueno construir en un acuerdo colectivo una ley que permita llenar esos vacíos”, señaló Salas.

El secretario general de la Sofofa, Jorge Ortúzar, indicó que “la ley dejó frustrado a todo el mundo” y enfatizó que “está pendiente la tarea de darle a Chile una legislación laboral moderna y flexible, que responda a los desafíos que enfrentan nuestras industrias”. Agregó que “vamos a seguir trabajando para convencer de esta necesidad y para entregar propuestas bien fundamentadas que sirvan para modernizar la legislación laboral”.

El debate sobre una ley adecuatoria también fue abordado por el presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier y el jefe del comité de senadores DC, Andrés Zaldívar.

“Es evidente que siendo un avance la reforma, en un futuro próximo vamos a tener que seguir avanzando en este aspecto. Es decir, las leyes se pueden reformar y perfectamente en un futuro cercano se podrá hacer con toda seguridad el perfeccionamiento”, dijo Teillier.

“Era partidario de hacer una reforma constitucional para haber dado la titularidad sindical como correspondía debido a que el TC no nos permitió tener esa titularidad efectiva”, señaló Zaldívar.

Ante los llamados a una adecuación de la reforma, la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, indicó que “estamos siempre abiertos a construir acuerdos, pero a construir acuerdos, no imposiciones”. 

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