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Grupos de presión y Nueva Mayoría

logotipo de Pulso Pulso 04-11-2016

En momentos de estrechez fiscal, causada principalmente por un mal Gobierno y reformas mal pensadas e implementadas, el ministro de Hacienda envió al Congreso Nacional un proyecto de reajuste del sector público que significaba un aumento en sus remuneraciones de 3,2%, es decir, casi la mantención de sus sueldos, considerada la inflación.

Los diputados de la Nueva Mayoría no soportaron la presión que significaba un paro de funcionarios públicos junto con galerías vociferantes y rechazaron lo que el Gobierno de su propia coalición les proponía, aun siendo conscientes del delicado equilibrio fiscal que vivimos.

Lo que pasó anteayer en la Cámara de Diputados es bastante ilustrativo de lo que ha sido el Gobierno de la Nueva Mayoría. Muchas de sus iniciativas emblemáticas han terminado respondiendo a presiones de grupos minoritarios, pero ruidosos, y no a las necesidades de la mayoría de los ciudadanos. Así, la reforma que impone la gratuidad universal fue hecha a la medida de los estudiantes universitarios que marcharon en 2011; la Reforma Laboral pretendía dar a la CUT y a los sindicatos el monopolio de la negociación colectiva; y el reciente proyecto que regula Uber, no hace más que dejar contentos a los dirigentes del gremio de los taxistas.

Cuando los órganos representativos de los ciudadanos, como el Congreso Nacional, son incapaces de actuar pensando en el bien de la mayoría, es la misma democracia la que se debilita. Las instituciones democráticas deben ser capaces de dirigir sus esfuerzos hacia quienes más lo necesitan y no a quienes más gritan. Parafraseando a Marx, debemos dar “a cada cual según sus necesidades” y no según la capacidad que tengan para presionar a sus autoridades.

Lamentablemente, lo que en un momento se presentó como un programa inspirado en reformas estructurales en beneficio de los chilenos, está terminando con reformas fracasadas por su inspiración errada, un Gobierno abandonado por su propio sector político y una coalición capturada por grupos de presión.

*El autor es director jurídico Fundación Avanza Chile.

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