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Ignacio Briones: "La política pública está sujeta a una máxima: el realismo es siempre con renuncia"

logotipo de Pulso Pulso 12-09-2016 Rodrigo Cárdenas

Como complicada anticipa la discusión presupuestaria para el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, el decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, Ignacio Briones. El doctor en Economía del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po) indica que la estrechez fiscal actual hace necesario priorizar y reasignar gasto, para cumplir con la regla fiscal y el compromiso de reducción del déficit estructural, a la vez que rechaza la idea de ocupar los fondos soberanos para financiar gastos de largo plazo. Respecto a la situación de Codelco, defiende el aumento de su deuda en el anterior gobierno y argumenta que todas las administraciones han retirado la totalidad de las utilidades de la firma.

¿Cómo prevé la discusión presupuestaria?

-Será una discusión presupuestaria complicada para el ministro de Hacienda, sobre todo porque por un lado hay distintas presiones de gasto por temas nuevos que se han instalado en la agenda, pero también porque estamos de cara a un ciclo electoral, y eso siempre juega. En los fundamentos económicos es complicado, además, porque se acaban de conocer las estimaciones de los comités de expertos para el precio del cobre y del PIB tendencial. Aunque el precio del cobre no tiene una variación sustantiva, el PIB tendencial sí, baja de 3,6% a 3% y esa es una baja significativa. Ese 0,6 punto del PIB en términos de ingresos fiscales estructurales, es decir, que se pueden gastar en atención a la regla, son aproximadamente US$1.600 millones menos. Y si a eso uno le suma el compromiso del Gobierno de ir convergiendo o ir  bajando el déficit estructural en un cuarto de punto al año, cosa que estimo el ministro Valdés va a defender a brazo partido, deja poca holgura para el crecimiento del gasto. Concuerdo con lo que han dicho varios analistas en estos días, que con esas condiciones el gasto debiera crecer entre un 2% y 2,5%  y no más.

¿Ve la fuerza suficiente en el Ministerio de Hacienda para defender un alza así de acotada?

-Creo que sí y me saco el sombrero ante el ministro Valdés, porque desde que asumió viene dando señales claras, concretas y permanentes respecto a la necesidad de sincerar el gasto y reencausarlo, toda vez que venía desbocado. El ministro Arenas lo había hecho crecer de una manera absolutamente irresponsable. Y una de las pegas fundamentales de los ministros de Hacienda es mantener equilibradas las cuentas fiscales y el ministro Valdés ha tomado ese compromiso con mucha convicción y me parece que es lo correcto. Dicho eso, es importante que todos entendamos, y el ministro también así lo ha repetido, la importancia de mantener la regla fiscal. Es un activo extremadamente valorado en el extranjero sobre Chile. Por qué digo que es importante que uno entienda esta regla, porque la verdad es que hoy uno ve, no sé si por desconocimiento o por mala fe, que muchos parecen que quieren violar esta regla. Así por ejemplo, cuando dicen que ‘cómo no hay plata si tenemos US$25 mil millones en los fondos soberanos’, la gente no entiende que la regla fiscal dicta que la restricción de gasto no viene dada por cuánta plata tenga acumulada, sino que por sus ingresos estructurales, la plata que se tiene son ahorros, no ingresos. Lo mismo corre para la deuda.

© PULSO

De todas formas la deuda ha aumentado…

-Lo ha hecho por distintas razones. Lo importante es que sigue teniendo una posición acreedora neta. La deuda al no ser vista como ingreso estructural, no es vehículo al cual yo pueda echar mano para financiar programas de largo plazo.

¿Entonces no es el momento de medidas contracíclicas?

-La regla fiscal es contracíclica por definición. Dicho esto, este año se da una coyuntura y nos obliga a situar el problema de fondo, que es que por primera vez en mucho tiempo la velocidad crucero de la economía, el crecimiento del PIB tendencial, es significativamente bajo, mucho más bajo que en años anteriores. Ahora, si uno tiene una regla es para cumplirla, no hacerlo es una mala idea y nos desvía del problema de fondo, que es cómo recuperamos la capacidad de crecimiento, no de un año puntual, sino que de largo plazo, recuperar la confianza, la inversión. Esa es la única manera sostenible que el fisco pueda tener mayores holguras de ingresos.

En el informe de finanzas públicas del año pasado ya se veían brechas negativas por los gastos comprometidos. ¿Cómo se puede hacer para cumplir esos compromisos?

-La política pública siempre está sujeta a una máxima que nos olvidamos en este gobierno: el realismo es siempre con renuncia. Creo que el ministro Valdés ha tenido siempre eso claro. Ante un nuevo escenario, con parámetros estructurales que son distintos, la verdad es que uno va a tener que hacer renuncias, tendrá que priorizar cosas, y esa es la labor del ministro de Hacienda, porque de lo contrario implica romper la regla y eso es pan para hoy y hambre para mañana. Eso sería una pésima política pública y una pésima noticia para Chile. Hay que ajustarse al nuevo escenario que tenemos, eso significa ser mucho más cuidadosos respecto de las asignaciones presupuestarias que se hagan.

¿Cuál es el riesgo de no cumplir la regla?

-El riesgo es institucional. La regla uno tiene que verla como una institución muy valiosa que tiene Chile. Una institución por definición fija reglas, patrones de comportamiento. Esas reglas tienen que ser respetadas si uno quiere que esa institución mantenga su vigencia.

Codelco

¿Cómo se compatibiliza la subsistencia de Codelco con el tema fiscal?

-A mí me parece que este tema está absolutamente mal enfocado. En estos últimos días se indica que el problema de Codelco es la capacidad que tenga el fisco de capitalizarlo. Sin duda que para cualquier empresa contar con capital propio es importante, qué duda cabe. Todas las empresas recurren a financiamiento interno, su capital propio, y a financiamiento externo, deuda, y Codelco no es la excepción. Pero es importante entender -y quizás aquí hay un problema- que los incentivos que tienen todos los gobiernos, de cualquier color político, es a retirar todos los excedentes a Codelco, y ¿por qué ocurre esto?, porque la forma de capitalizar Codelco es a través de dos canales. Uno es la retención de utilidades, pero eso no ocurre en ningún gobierno, ni va a ocurrir, porque la contabilidad fiscal señala que si se retienen las utilidades en la empresa son recursos que no entran a las arcas fiscales, es decir, es un ingreso estructural contra el cual yo no puedo girar por un monto equivalente. Dicho de otra manera, para todos los efectos prácticos, capitalizar Codelco vía retención de utilidades es lo mismo que incrementar el déficit fiscal estructural en un monto de igual magnitud. La alternativa para mantener la situación fiscal es cortar gasto por ese monto. Ahora, si yo capitalizo por ley, que es lo que se está planteando hoy, el tratamiento contable es distinto, porque el dinero que le pase a Codelco se va a reconocer como una inversión y no como un menor ingreso, va contabilizado bajo la línea, es decir, no compiten con otros gastos fiscales, así no afecta la foto fiscal.  Ahora, el tema de fondo es otro, es si la empresa tiene la capacidad de adaptarse, de mantenerse competitiva, de continuar allegando recurso en un contexto en el que el precio del cobre es sustantivamente más bajo.

¿Qué opina de las criticas al gobierno anterior por aumentar la deuda de Codelco?  

-Si Codelco se endeudó fuerte en el gobierno anterior fue por una razón muy sencilla: empezó a desarrollar inversiones de largo plazo potentes, que tocaron en ese momento para mantener su sostenibilidad de largo plazo. Esa es la razón última, y si no lo hubiera hecho Codelco lo hubiera hecho el fisco.

¿Está de acuerdo con que se elimine o cambie la Ley Reservada del Cobre?

-Por supuesto. Este tema tiene su discusión y su mérito propio en tanto creo que es una manera de modernizar la forma en cómo se financian las Fuerzas Armadas, de transparentar y hacerlas mucho más razonable, pero no porque esto vaya a generar como varita mágica una mejora en la capacidad financiera de Codelco. Hay un caso excepcional, que es el que probablemente ocurra este año, que es cuando la empresa tiene pérdidas. Si la empresa tiene pérdidas y además tiene que endeudarse para pagar el 10% de las ventas, bueno ahí tienes un problema adicional, no cabe duda.

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