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Informe propone medidas para simplificar Reforma Tributaria sin impactar la recaudación

logotipo de Pulso Pulso 07-11-2016 Carlos Alonso

A medida que se acerque el período de la campaña presidencial, y se comiencen a conocer los programas de cada candidatura, uno de los temas que comenzará a aparecer en la agenda con más fuerza será el posible cambio al sistema tributario. En especial, luego que en el último tiempo han aumentado las voces de distintos sectores que piden una nueva revisión. 

Esto porque el sistema aprobado en primera instancia en septiembre de 2014, y luego perfeccionado con otra ley en enero de 2016, no termina por convencer  a  los expertos, tanto por la complejidad de tener dos sistemas a la renta y por no contar con instrumentos para incentivar la inversión. 

Así el consenso avanza a que deberá tener nuevamente modificaciones. Y por ello comienzan a aparecer algunas propuestas que pueden considerarse en el debate que se aproxima manteniendo la recaudación del 3% del PIB. 

Una de ellas es la que entrega el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez y experto tributario, Claudio Agostini, quien señala que una de las principales falencias que tiene el actual sistema es que no hay mecanismos que incentiven la inversión, por lo que junto con avanzar hacia un sistema de impuesto a la renta 100% integrado, se debe incorporar  la depreciación instantánea y el sistema de  Allowance For Corporate Equity (ACE), el cual permite deducir del impuesto a las utilidades tanto los intereses de deuda como una tasa de retorno libre de riesgo para el capital.

En este punto, señaló que “una de mis principales críticas desde que se aprobó la Reforma Tributaria, era que no había incentivos a la inversión. Si bien se eliminó  todos los focos de elusión y de régimen especiales, al mismo tiempo mató todos los incentivos para la inversión”. 

Para Agostini, el sistema ACE funciona en la práctica para incentivar la inversión, puesto que está comprobado en los países nórdicos, que han empezado a fijar este tipo de sistema para impulsar la economía. “Esto se puede incluir más allá de que se cambie o no el sistema a la renta y se vuelva al integrado”, precisó. 

Otro de los planteamientos  que entregó el experto es reducir el número de tramos en el impuesto a  las personas  (segunda categoría) junto con  reducir  la tasa máxima a  30% del impuesto,  pero  subiendo el de primera categoría (empresas)  a  30% para que queden iguales. “Esto quita los incentivos para crear empresas de papel y se avanza en la equidad tributaria”, aseveró. 

Diésel y renta presunta

Para Agostini una de las innovaciones que se deberían materializar en un corto plazo es aumentar el impuesto al diésel desde su actual nivel de 1,5 UTM a 6 UTM igualándolo con el que se aplica  las gasolinas.  Este gravamen  le permitiría recaudar al fisco unos US$1.850 millones. 

“Este cálculo considera que cuando sube el precio el consumo disminuye. Esto es algo técnicamente posible de aplicar,  pero lo complicado es lo político, porque se requiere de un gobierno que tenga el valor de hacer estos cambios pese a la oposición que tendrá de los camioneros, de enfrentarlos y  de  hacer valer el Estado de Derecho y hacer cumplir la ley”, puntualizó. 

También propone eliminar la exención tributaria que se aplica con la renta presunta, pues “junto con ser injusta, beneficia a sectores y grupos de poder específicos que mal utilizan este beneficio tributario”. De eliminarse, representaría ingresos por US$290 millones. La renta presunta permite que las empresas o personas que se encuentran bajo ese régimen, paguen sus impuestos según lo que la ley determina para esa actividad y no de acuerdo con los resultados reales obtenidos.

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