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Intervención urbana: el nuevo paradigma para prevenir focos de delito

logotipo de Pulso Pulso 02-09-2016 Efraín Moraga

La falta de planificación en la ciudad de Santiago ha propiciado la aparición de lugares que se han transformando en auténticos focos de delito, afectando la calidad de vida de sus ciudadanos. Para hacer frente a esta situación, expertos proponen un cambio de paradigma a la hora de planificar el crecimiento de la capital, el cual debe utilizar la intervención urbana para prevenir la actividad criminal. 

Datos de la Subsecretaría de la Prevención del Delito consignan que el 30,4% de las infracciones que se producen en el país pertenecen a hurtos; 11,7% corresponde a robo con violencia o intimidación; 9,1%, a robo en lugar no habitado; 6,3% a robo con sorpresa; y 5,4% a robo de vehículos. En tanto, en Santiago se produjeron 28.484 delitos de mayor connotación social durante 2015, según datos de la misma entidad. 

A su vez, el Mapa del Delito de la Asociación Chilena de Municipalidades identifica a Santiago norponiente, entre Alameda y el río Mapocho, y los barrios Yungay y Brasil, entre las zonas con mayor impacto delictual en la ciudad, mientras que el territorio surponiente, entre Alameda y Av. Centenario, se mantiene en el segundo lugar.

De esta forma, la planificación es la clave a la hora de hablar de prevención situacional de los delitos a través de intervención urbana. En ese sentido, es esencial hablar del fomento de barrios mixtos y el aprovechamiento de los espacios públicos. 

© PULSO

Pablo Contrucci, jefe de la División de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y académico de la PUC, afirma que hay una directa relación entre cómo están diseñados los espacios públicos y la prevención de delitos. “No solo por las existencia o falta de luminarias, que es lo que la gente más asocia a seguridad. También influyen las barreras en el espacio público como rejas, cercos, rincones, y cualquier obstáculo que impida el dominio visual”, dice. 

Según explica el experto, la presencia de obstáculos en el espacio público propicia la existencia de focos de delito en la ciudad y permite que se generen las condiciones ideales para la proliferación de actividades criminales.

Daniel Encina, gerente general de Georesearch, sostiene que “variables como accesibilidad, conectividad, presencia de seguridad y luminarias, densidad, grupo socioeconómico y presencia de comercios y servicios son muy relevantes”, asegura.

La Fundación San Carlos de Maipo ha pensado la ciudad como un espacio de convivencia en donde exista equidad territorial, y donde la periferia se incluya al desarrollo. “Los sitios eriazos constituyen en sí mismos factores de riesgo, toda vez que el bajo control social y la falta de apropiabilidad del uso de ellos crean condiciones situacionales adecuadas para la focalización del delito”, explica Marcelo Sánchez, gerente general de la Fundación San Carlos de Maipo. Por esto, áreas?degradadas, deficiente iluminación, bajo control social, identidad y pertenencia del entorno, junto a?falta de consolidación de espacios públicos, “conducen a menores niveles de cohesión comunitaria”, afirma. 

Prevención situacional

Frente a este escenario, el uso del diseño urbano para la prevención de los delitos situacionales se está constituyendo en un nuevo paradigma en el combate contra los focos criminales en la ciudad. 

“Se debe diseñar pensando en el uso real, en los grupos que ocupan el espacio público y en los que no lo ocupan. Preguntarse por qué hay grupos de personas que no van a un determinado espacio público, qué necesitan para ir y que condiciones de seguridad requiere”, afirma Contrucci. 

El gerente de Vivienda y Urbanismo de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Pablo Álvarez, sostiene que “tiene que haber una incorporación consciente en la planificación de los barrios respecto al tema de seguridad”, y agrega que “es algo que se resuelve con una planificación que permita espacios transparentes, barrios de uso mixto, áreas verdes, generar lugares de encuentro caminables y con buena iluminación”.

Por esto, se debe poner especial atención al diseño y planificación a la hora de desarrollar un proyecto, cuyo fin deberá ofrecer la posibilidad de que las personas puedan interactuar con la ciudad de una manera más segura.

“Hay que disponer las circulaciones de manera que ofrezcan un buen dominio visual del entorno y permitir la mayor relación visual posible entre los espacios interiores privados y el espacio público”, afirman desde el Minvu. 

Otro de los factores clave en la planificación urbana es el propio ciudadano, permitiendo que sea él mismo quien vigile su entorno y lo utilice e interactúe con este gracias a un buen diseño. Enrique Joglar, gerente de Desarrollo de Inmobiliaria INDESA, afirma que “la planificación urbana y la incorporación de recursos para mejorar ciertos sectores de la ciudad son necesarios para ir reduciendo los delitos situacionales en el tiempo. El gran desafío está en transformarnos en habitantes que valoren y utilicen la ciudad con respeto”.

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