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Jorge Navarrete: "Si estuviera en la posición de Bachelet (...) traería al gabinete a José Miguel Insulza"

logotipo de Pulso Pulso 02-11-2016 Jorge Arellano

“Salvo que un fiscal diga otra cosa, es muy probable que Sebastián Piñera sea el próximo Presidente de Chile”. Esa fue una de las frases que hace una semana en un seminario, organizado por LarrainVial, expuso el abogado Jorge Navarrete. El columnista sigue creyendo que el ex Presidente tiene las mejores chances para recibir la banda de manos de la mandataria Michelle Bachelet, aunque sigue poniendo fichas en lo que pueda hacer el ex jefe de Estado Ricardo Lagos, aun más tras la salida de la carrera a La Moneda, de la senadora Isabel Allende. ¿Respecto al Gobierno y la Nueva Mayoría? Su visión es pesimista. Dice que es casi imposible que un cambio de gabinete arregle el rumbo del Ejecutivo y que la coalición oficialista está viviendo sus últimos días.

¿Cómo evalúa la demostración de fuerza que realizó la DC al congelar relaciones con La Moneda?

-A primera vista muchos aplaudieron esta jugada, especialmente los que reclaman por una mayor incidencia y relevancia del partido más grande de la NM. Sin embargo, y ya que las discrepancias que la DC pueda tener hoy con el Gobierno son exactamente iguales a las que tuvo en la previa campaña presidencial y cuando se ganó esta elección, también aparece como un movimiento algo oportunista, gatillado por los resultados de los comicios municipales y la baja aprobación ciudadana del Gobierno.

¿Por qué entonces este giro de Goic enfrentando a Bachelet?

-Porque en la perspectiva de que sea muy factible perder la próxima elección presidencial, la DC hace su control de daños. Ya sea que se esté pensando en el camino de enarbolar banderas propias, o que se esté presionando para una mejor negociación parlamentaria, o que derechamente se esté anticipando el fin de la NM y la necesidad de reconstruir la alianza de centro izquierda, la distancia con el gobierno es una forma de anticipar todos esos escenarios y lograr una ventaja.

¿Goic sale empoderada o debilitada de esta jugada?

-Depende del desenlace. No olvidemos que también hay una disputa interna en la DC por quién será su próximo timonel, lo que adicionalmente influye en el liderazgo que eventualmente la Falange escoja para afrontar la próxima elección presidencial. Lo que nos sabemos todavía es hasta dónde ella está dispuesta a escalar la tensión, o si toda la DC la secundará en esta apuesta, como tampoco hay seguridad por cuál será la respuesta del Gobierno y los socios de coalición.

Pero, el Gobierno ha cometido errores...

-Desgraciadamente muchos y no necesariamente los que hoy recrimina la DC. Aquí no sólo hubo un problema con la sintonía fina del diagnóstico sobre Chile, sus principales problemas y desafíos, sino también una severa liviandad a la hora de diseñar e implementar las reformas. Y cuando muy tempranamente las cosas no empezaban a funcionar, se confundió voluntad con voluntarismo y persistencia con porfía.

¿Aún es tiempo de enmendar el rumbo?

-No lo creo. Este Gobierno, para bien o para mal, fue lo que fue. Y en lo que resta de mandato, espero que tampoco se confunda popularidad con populismo.

Pero,  ¿el cambio de gabinete podría contribuir a enmendar esos errores?

-Lo veo muy difícil, por no decir imposible, aunque sí puede hacerse un esfuerzo para ordenar esta administración y generar mejores condiciones para concluir este mandato y enfrentar la próxima elección presidencial. Si estuviera en la posición de Bachelet, y recordando lo ocurrido en los últimos años de la administración de Frei Ruiz Tagle, traería al gabinete a José Miguel Insulza. Lo anterior no sólo le daría un aire al Gobierno en esta última etapa, sino también constituiría una salida para un precandidato que tiene pocas posibilidades en la definición que haga la NM.

¿Es entonces el inicio del fin de la Nueva Mayoría?

-Sí, al menos tal cual la conocemos hoy. Por segunda vez desde que se recuperó la democracia, la alianza de centro izquierda deberá asumir un proceso de refundación. Espero que esta vez se haga no sólo a partir de variables electorales de corto plazo, sino asumiendo una profunda autocrítica, la que sea el inicio de un genuino esfuerzo por convocar a partidos, movimientos y personas en torno a un proyecto político común, de forma coherente y consistente con la historia y actual pensamiento de quienes la compongamos a futuro.

© PULSO

Tras las municipales, ¿la DC debería llevar candidato propio en la primera vuelta presidencial?

-Si se levanta un liderazgo en la Nueva Mayoría con la real esperanza de ganarle a Piñera, la DC, o al menos una parte mayoritaria de ella, se plegará detrás de dicha alternativa. En cambio, en la seguridad de una derrota, podría cederse a la tentación de perder con banderas propias y no ajenas. Pero un candidato propio de la Falange a la primera vuelta electoral no sólo es el funeral de la Nueva Mayoría, sino que también clausura cualquier posibilidad de una alianza de centro izquierda para Chile; lo cual, en mi opinión, sería nefasto para el país y su futuro.

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