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La batalla tecnológica en Alemania se viste de wearables

logotipo de Pulso Pulso 01-09-2016 Paula Núñez desde Berlín

En el Velódromo de Berlín se respiraba ansiedad. Miles de ejecutivos del sector tecnológico, periodistas y clientes ayer se daban cita para conocer más del lanzamiento que daría Samsung como previa a la IFA, conocida como la feria de tendencias tecnológicas más importante de Europa. Si bien mañana empieza de forma oficial, la compañía coreana se adelantó y no sólo a la feria, sino también al lanzamiento que hará Apple el 7 de septiembre, cuando se espera que la empresa de la manzana dé a conocer la nueva generación de celulares y relojes.

La última apuesta de Samsung llegó de la mano de Gear S3, el reloj inteligente que busca dejar atrás el concepto de accesorio. El mercado de los wearables poco a poco empieza a tomar fuerza.

Proyecciones de la consultora tecnológica IDC señalan que a 2020 el mercado de este tipo de dispositivos alcanzará los 237 millones. Solamente entre el último trimestre de 2014 e igual periodo de 2015 se vendieron más de 6 millones de unidades, lo que da cuenta de por qué es tan importante para las compañías consolidarse como competitiva en el área.

Una de las críticas constantes por parte de los usuarios apunta a la poca autonomía de los relojes, tanto en el rendimiento de la batería como en el rol que cumple el smartphone para su funcionamiento, dos elementos que se han robustecido en la nueva generación de Gear. Mientras que se desarrolló una versión LTE que permite que éste tenga “vida propia”, permitiendo desligarse del teléfono. Sin embargo, en los primeros meses sólo estará disponible en Corea y EEUU. El reloj que llegaría a nuestro país en noviembre evoluciona radicalmente en materia de batería, mientras que la mayoría de los relojes inteligentes tienen una autonomía de 1 a 1,5 días, Gear S3 promete hasta cuatro días sin necesidad de recarga.

Según detalló Younghee Lee, vice presidenta ejecutiva de marketing global y negocio wearable de Samsung, quienes optan por comprar relojes inteligentes lo hacen teniendo en cuenta tres aspectos: materialidad, experiencia y diseño. Para mejorar este último punto, la compañía incorporó al equipo de desarrollo a Yvan Arpa, conocido como uno de los más prestigiosos diseñadores de relojes suizos, quien manifestó que a pesar de que la industria es aún un poco reacia a la integración tecnológica, se trata de una característica que los clientes quieren, por lo que hay que aceptarla y hacerla parte de los diseños.

Para dar respuesta a los distintos públicos, Samsung presentó dos versiones: Classic y Frontier, que cuentan con una pantalla súper Amoled (la evolución del LED) además de IP68, que hace a los relojes ser a prueba de agua y polvo. Incluso en algunos mercados los dispositivos permitirán hacer transacciones bancarias a través de protocolos como NFC a través de la plataforma Samsung Pay.

La edición número 56 de la Feria -a la cual PULSO fue invitado por Samsung- se extenderá hasta el 7 de septiembre, fecha marcada en los calendarios tech porque ese mismo día es el evento de Apple en EEUU, en que se prevé dé a conocer la última generación de teléfonos y relojes inteligentes, mercado en que la lucha con Samsung cada día es más estrecha y que se traduce en que en términos de venta en mercado de alta gama estén prácticamente empatados. 

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