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La carta de navegación que guiará al próximo mandamás de la CUT hasta el 2020

logotipo de Pulso Pulso 05-08-2016 Juan Pablo Palacios

En su recta final entrará el proceso electoral en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), luego de que hoy viernes las listas inscriban a sus candidatos que medirán sus fuerzas en la votación del próximo 25 de agosto.

Hasta ayer se esperaba la inscripción de al menos seis bloques que irán a la contienda para elegir quien comandará los destinos de la multisindical hasta agosto de 2020. Destacan la lista del Partido Comunista (PC), que lidera la actual presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa; “autonomía sindical” que encabeza el ex timonel de la organización y actual secretario general, Arturo Martínez; y “unidad sindical”, cuyo abanderado es el vicepresidente de la Central, Nolberto Díaz.

Ayer, en tanto, culminó la inscripción de los apoderados de las listas.

Pese a la diversidad de cada uno de los bloques, en el mundo sindical existe consenso en que para esta elección dos son dos los tipos de liderazgos que están en pugna: “los conservadores” y los “renovados”.

Según un dirigente que asegura no participará en el proceso, “tanto Figueroa y Martínez anulan la posibilidad de renovación, por eso es que varios sindicatos optamos por no ser parte de este juego”.

El mismo personero advierte, además, que estos comicios encuentran a una CUT debilitada, tras casi dos años de discusión de una reforma laboral apoyada por la directiva de la multisindical, que terminó siendo menos de lo comprometido inicialmente por el Gobierno. 

En el bando de los “renovados”, sobresale la figura de Nolberto Díaz, quien ha criticado tanto la gestión de Martínez que ostentó por doce años, como la estrategia de acercamientos con el Gobierno que lideró Figueroa.

“Todos tenemos una evaluación distinta de lo que ha hecho la CUT en el último tiempo. Hay algunos que creemos que hay que hacernos una autocrítica porque hubo aciertos y errores”, dice Díaz.

Por su parte, Bárbara Figueroa desdramatiza las criticas hacia su conducción: “Lo que le da fortaleza es que la CUT es un actor que tiene diversidad en su interior (...). Hay un anhelo de muchos actores del mundo sindical de poder contribuir a este espacio de dirección e ir fortaleciéndolo cada día más. Ese es un sano ejercicio, hemos logrado que la CUT se posicione en un lugar distinto”.

En tanto, Arturo Martínez, quien en varias ocasiones se desmarcó de las posiciones fijadas por Figueroa, apuesta en esta elección a consolidar un liderazgo que opere con autonomía ante el Gobierno y los partidos políticos, pese a que es militante del PS. Asimismo, según sus cercanos, una de sus banderas de lucha en caso de volver a la presidencia de la CUT será activar una estrategia de movilizaciones.

DOCUMENTO MARCO. Pese a los matices de cada uno de los liderazgos en pugna, existe coincidencia en que la conducción del próximo mandamás de la Central estará condicionado por los acuerdos marcos que se fijaron en el último congreso nacional celebrado en enero pasado.

En esa línea, los temas que por mandato deberá asumir el próximo timonel son la nueva institucionalidad laboral, que incluye la negociación ramal y mejoras en derechos individuales; avanzar hacia un nuevo sistema previsional; el fortalecimiento de la salud pública; y una nueva Constitución que garantice los derechos para reducir la desigualdad.

“Esos son los desafíos que definió nuestro congreso, que es el que marcó la carta de navegación de la CUT. Todos los actores que nos presentamos a la elección sabemos que tenemos un mandato de nuestro congreso y allí se estableció una agenda prioritaria, que debe ser respetada”, dice Figueroa. 

Nolberto Díaz comparte que esos debates deberán ser empujados por la nueva mesa que liderará al sindicalismo chileno. “Al interior del movimiento sindical hay unidad en el diagnóstico y coincidencia en los contenidos. A veces hay diferencias en la acción para lograr aquellas cosas. Eso es lo que tendremos que afinar en el debate electoral de los próximos días”, dice el dirigente de Enap. Y añade: “Creo que habrá matices que pueden hacer la diferencia en esta elección”.

Desde el sector que lidera Martínez sostienen que también hay consenso en que la nueva mesa deberá frenar la eventual discusión de una ley corta adecuatoria que regule los vacíos legales que quedaron en la Reforma Laboral, especialmente en materia de grupos negociadores y pactos de adaptabilidad.

En ese sector precisan que las materias que se definieron en el último congreso deberán ser defendidas durante las elecciones parlamentaria y presidencial del próximo año y luego presionadas -como contraparte- ante el próximo gobierno.

Otro asunto que divide y que deberá ser enfrentado por la próxima presidencia, es la posibilidad de reanudar los diálogos laborales que impulsaron Arturo Martínez y Bárbara Figueroa con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).

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