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La sustentabilidad se instala en las ciudades

logotipo de Pulso Pulso 06-01-2017 Paula Núñez

El 58% de la población mundial vive hoy en ciudades, porcentaje que se eleva hasta un 80% en el caso de América Latina. Se trata de una tendencia global y que da cuenta de un gran desafío para las ciudades: cómo manejar el crecimiento para que exista un equilibrio entre los ejes social, medioambiental y económico. 

Ante ese cuestionamiento, surgió hace algunos años una tendencia que apuesta por la planificación de ciudades sustentables, bajo el prisma de esas tres dimensiones.

Pero, ¿qué aspectos hay que tener en cuenta a la hora de planificar una ciudad de manera sustentable? Juan Carlos Muñoz, director del Centro de Desarrollo Urbano Sostenible (Cedeus) cuenta que “las prioridades urbanas están en incrementar la integración social, la calidad de vida de los diferentes barrios de la ciudad y en reducir los recursos consumidos”. Él apunta a que para lograrlo, es necesario contar con autoridades que tengan claro su rol de planificadores para lo cual es necesario contar con una visión de hacia dónde se desea conducir a la ciudad. “Demasiadas veces nos enfrentamos a autoridades que sólo asignan recursos que tienden a consolidar las tendencias que vemos y que dejan la silla de la planificación vacante a quien la quiera tomar. Y en esas circunstancias son las personas con más poder y capacidad de influencia quienes conducen la evolución de la ciudad”.

En el mundo, Canadá, Suiza, Alemania y los países escandinavos son parte de las naciones que han integrado estrategias de planificación sustentable. Pero las ciudades que han sido destacadas por su planificación no son las más grandes, sino las que su población fluctúa entre 500 mil y un millón habitantes.  “Se trata de ciudades que ofrecen a sus habitantes una alta calidad de vida, bastante tiempo disponible, servicios diversos y de calidad, y una amplia oferta cultural y natural. Pero además, cuentan con un alto nivel de recursos disponibles y con personas con alto nivel de educación. Pero además, estas ciudades presentan gobiernos locales fuertes”, cuenta José Miguel Friz, director ejecutivo del Centro de Sostenibilidad Empresarial de la Universidad Adolfo Ibáñez .

En materia de transporte urbano sustentable, el ejemplo emblemático es Londres que gobierna su sistema de transporte a través de Transport for London (TfL). Este organismo gestiona la red de Metro, los trenes suburbanos, tranvías, buses, las calles, el sistema de tarificación vial, los ferries por el Támesis, ciclovías, taxis y planifica la carga, entre otros. Esta unidad gestiona la operación, invierte en infraestructura, dispone tarifas, provee la información a los usuarios, gestiona los recursos financieros, etc. Esta mirada global a nivel metropolitano y cubriendo todos los modos permite a Londres ofrecer un alto estándar de servicio y alcanzar los objetivos que se traza en materia de transporte sustentable. “En el mundo hay diferentes iniciativas a distintos niveles, tanto de gobiernos locales, países, y gobernanza global tendientes a desarrollar los pilares fundamentales del desarrollo sostenible, basados en el respeto del medio ambiente, con mayor entendimiento y conocimiento y desarrollando política pública para la adaptación a los cambios globales, una mayor inclusión y participación en la toma de decisiones de los diversos actores sociales”, señala Raimundo Bordagorry, académico de la Universidad Diego Portales.

Qué pasa en Santiago

El tamaño de nuestra capital hace más difícil lograr estas metas. Si bien las megápolis presentan economías de aglomeración que permiten ofrecer más y mejores servicios, lugares de trabajo y educación, estas mismas aglomeraciones pueden volverlas ineficientes producto de la congestión, y menos atractivas debido a la falta de seguridad. “Esta situación se agrava fruto de la gran segregación socioeconómica presente. Los servicios de calidad no están presentes en una densidad suficiente en muchas de las comunas de menor ingreso”, señala Muñoz.

Los expertos coinciden en que para que exista una planificación sustentable en Santiago, se debe reconocer que la ciudad es multicultural y multiétnica, lo que incrementaría la tolerancia y comprensión.

Por otro lado, según Pablo Contrucci, jefe División de Desarrollo Urbano de Minvu, las ciudades sostenibles deben ser compactas, privilegiando la mixtura de uso de suelos, que permita a las personas acceder a bienes y servicios sin que se requieran viajes largos. “Estas ciudades deben privilegiar el uso de modos de transporte no motorizados, como la caminata o la bicicleta, y los sistemas colectivos. De la misma forma, se deben privilegiar los métodos constructivos que generan menos impacto en el medio ambiente durante su ejecución y menos gasto energético para que funcionen las edificaciones”, dice Contrucci.

Además, desde 2014 la planificación urbana tiene otra exigencia: la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE), instrumento que influye en los planos reguladores en términos medioambientales.

Respecto a las áreas verdes, “hay que estimular una apropiación comunitaria de estos espacios y mantener su seguridad”, señala Friz. El experto sostiene que parte del trabajo en torno a la equidad tiene que ver con el acceso a parques y áreas verdes. “Cuando se analiza el acceso a ello a través de zonas o ingresos, te das cuenta de que hay una brecha enorme y como país tenemos que trabajar en ese aspecto”.

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