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La universidad del futuro

logotipo de Pulso Pulso 30-11-2016

¿Tienen las mujeres derecho a votar? ¿Los niños deberían trabajar o asistir a la escuela? ¿Cuál debería ser la religión oficial del Estado? Estas son algunas de las interrogantes que motivaron apasionados y largos debates entre nuestros antepasados a comienzos del siglo XX. Las respuestas a esas preguntas se materializaron en leyes que finalmente zanjaron y cerraron esas discusiones. Sobre la base de esos consensos, hoy se debate cómo equiparar las oportunidades para las mujeres, cómo proteger mejor a la infancia o cómo preservar el carácter laico del Estado, y no lo contrario.

Si alguien pretendiera retroceder en el tiempo y volver a debatir, por ejemplo, sobre el derecho a sufragio de las mujeres, probablemente sería completamente ignorado o calificado como extravagante. Lamentablemente, en materia educacional no pasa lo mismo. Es así como la llamada Ley de Inclusión reeditó las viejas pugnas decimonónicas sobre el Estado docente, la libertad de enseñanza y el derecho de los padres a educar a sus hijos. Y lo mismo está ocurriendo con la ley que reforma la institucionalidad de la educación superior, que en lugar de poner el acento en mejorar la calidad refuerza a tal punto el poder estatal sobre las universidades que termina limitando su autonomía académica y administrativa, y atentando contra su diversidad.

Chile se merece un debate de educación superior a la altura de sus necesidades y desafíos. Un debate que en vez de tratar sobre cómo controlar cada vez más a las universidades desde el Estado o cuáles universidades tienen más o menos “derecho” a recursos fiscales, se plantee desafíos de cara al futuro, tales como cuál debería ser la contribución de las universidades en el diseño de las políticas públicas; cómo pueden aprovecharse las nuevas tecnologías para mejorar las formas de enseñar en el aula; qué deben aprender los profesionales y líderes del futuro, cómo debe formarse el profesor universitario del siglo XXI.

Precisamente estos fueron los temas centrales del seminario internacional “Reinventing higher education: la universidad del futuro”, organizado por la Universidad del Desarrollo que mostró el duro contraste que hay entre los países que dialogan sobre cómo construir la universidad del futuro y Chile, enfrascado en debates del pasado y donde prevalecen los prejuicios ideológicos por sobre la evidencia científica.

*El autor es decano Facultad de Economía y Negocios Universidad del Desarrollo (@mlira1).

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