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Luis Eduardo Escobar: "El presupuesto se hizo pensando en las clasificadoras y no en reactivar la econom�a"

logotipo de Pulso Pulso 07-10-2016 Carlos Alonso

Una visión crítica sobre el rol que está jugando la política fiscal en el presupuesto 2017 tiene el economista de Chile 21 y ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, (FMI), Luis Eduardo Escobar. A su juicio, el escenario actual de desaceleración de la actividad ameritaba un mayor impulso fiscal, para reactivar la inversión pública focalizada en infraestructura, ya que ésta era la única forma de acelerar la actividad considerando que el sector privado sigue alicaído. Escobar enfatizó que la principal preocupación del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, era quedar en buen pie con las clasificadoras de riesgo.

El crecimiento del gasto público por algunos fue considerado expansivo, otros dijeron que era restrictivo, y el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés lo calificó como realista, ¿cuál de estas tres descripciones subscribe?

-En la práctica la propuesta del ministro de Hacienda es cíclica, es decir, sigue el ciclo de la economía, por lo que ni acelera, ni desacelera la actividad. Lo que hemos dicho algunos economistas es que cuando la economía se está desacelerando rápidamente, como lo ha hecho la economía chilena, y a la vez, hay una evidente contracción de la inversión privada, se debe expandir el gasto público para reactivar la inversión, especialmente enfocada en la infraestructura.

Pero Hacienda señaló que la expansión del gasto fue dada por el compromiso fiscal de reducir en 0,25% el déficit efectivo.

-El ministro Valdés le asignó mucho más importancia a lo que piensan las agencias de rating que a lo que pase con el crecimiento de la actividad. Y esto lo hizo por el temor a que las clasificadoras de riesgos le cambiaran el nivel de riesgo país, y que eso tuviera un impacto en las tasas de interés de largo plazo. Ahí Valdés ponderó ese factor sobre la actividad interna. El presupuesto lo hizo pensando más en las clasificadoras de riesgo que en reactivar la economía. 

¿Pero tenía mucho más espacio para expandir el gasto?

-Sí, porque además lo que está haciendo Valdés va contra de lo recomiendan organismo internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que dicen que los países que tienen espacio fiscal, como es el caso de Chile, deben realizar políticas contraciclicas para invertir en infraestructura, porque los multiplicadores son mucho más grandes que cualquier otra medida. Esta es una herramienta muy potente para reactivar el sector privado y acelerar la economía. Esta medida tiene efectos de corto plazo y aumenta la productividad de largo plazo, por ello, es bastante razonable pensar en gastar en infraestructura.

Una de las críticas que entregaron los parlamentarios de la Nueva Mayoría era precisamente que el foco no estuviera en la inversión pública y se criticó que no existieran proyectos.

-Lo que ocurrió es que como se necesitaba recortar gasto, y tener un presupuesto restrictivo, lo más fácil era eliminar los programas de inversión, porque para impulsarlos se requiere de una capacidad instalada del Estado. 

Hacienda defiende su nivel de gasto para que a Chile no le cambien la clasificación de riesgo, ya que si eso pasa tendría un costo real en las personas, vía aumento de la tasa de interés para distintos créditos. 

-No, ahí está la discrepancia con la visión del ministro. El efecto sobre la economía de un cambio de clasificación es bastante menor en comparación a una disminución de la inversión. Por ejemplo, un aumento de medio punto porcentual en la tasa de interés es mucho menos dañino que una disminución de medio punto en el PIB. Esto medido tanto en recursos como en empleo y desarrollo de proyectos, el impacto no es comparable. Es más, la economía durante la década de los 90 creció al 7% con una tasa de interés que era de dos dígitos en términos reales. Y como mencioné, éste es un problema de ponderación profesional. Valdés está convencido que ese factor es mucho más importante para la economía y en eso discrepo. 

Si bien en el presupuesto se pide autorización para endeudarse por hasta US$11.500 millones, Valdés planteó la alerta de que el país no puede seguir esta trayectoria alcista del nivel de deuda.

-El endeudamiento es la opción correcta, no me gastaría los recursos que están ahorrados en el Fondo de Estabilidad Económica y social (FEES) cuando la tasas de interés para Chile está en torno a 0 en términos reales. Y por ello, este era el momento de impulsar la economía. Se debería haber gastado más en inversión.

¿Que la deuda del país alcance el 25,2% del PIB no lo ve cómo preocupante?

-No, no es preocupante. La norma en los países emergentes es empezar a preocuparse recién si la deuda llega a estar sobre el 40% del PIB. Los países desarrollados en tanto tienen deudas sobre el 70% de su PIB. 

En cuanto a la regla fiscal, algunos expertos señalan que al postergarse nuevamente la llegada a balance fiscal ésta va perdiendo credibilidad.

-La regla fiscal ha sido más una noción que una práctica, y creo que Valdés está perdiendo la oportunidad de replantearla. Esta regla fiscal es un poco un salvavidas de plomo en el sentido de que hacemos como que la cumplimos, pero en realidad no lo hacemos, y cada vez se va postergando más.

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