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Más y mejor Chile

logotipo de Pulso Pulso 28-11-2016

En el Seminario Aniversario de PULSO, la conclusión transversal de los panelistas y expositores fue que Chile requería, con urgencia, de más diálogo, más crecimiento, y mejor política.

Pensando en que el segundo factor, el crecimiento, podría ser el resultado virtuoso de la conexión entre los diferentes estamentos sociales y buenas políticas públicas, lo relevante, justamente, es cómo llegamos a esta empatía.

Sin querer pecar de un pesimismo excesivo, la percepción general es que Chile está hoy dividido o, a lo menos, sin un rumbo definido.

Las elecciones municipales de octubre fueron ejemplo de eso. Las coaliciones políticas tradicionales perdieron comunas emblemáticas, la abstención (bajo los estándares de medición actuales) alcanzó un nivel récord y las candidaturas “fuera del establishment” como ellas mismas se autodenominan, fueron la noticia de ese fin de semana.

¿Es per se esto negativo? En absoluto, pero sí es claro lo complejo que resulta dialogar con quien no conocemos, preocupación que hoy día manifiestan analistas, empresas y el mundo político, que ven cómo el principal desafío de los próximos años será conectarse con sus audiencias, votantes y consumidores. 

Parte de este desconocimiento y de esta división es recogida en esta segunda versión de la Encuesta PULSO-UDD “Chile en 2016: Qué vemos, cómo nos vemos y qué hacemos los chilenos”.

Así, en el plano de las percepciones personales esta encuesta revela que los consumidores tienden a ser más optimistas en un horizonte de tres años que para el 2017, dejando entrever así una mala calificación de la gestión económica de esta administración.

Desde el punto de vista etario, esta misma medición muestra que los consumidores de entre 25 años y 40 años son más optimistas que los mayores de 60, lo que constituye una buena señal de las percepciones de largo plazo del país. Con todo, una variable a observar es la situación del empleo, que muestra los niveles más negativos de la medición.

Ocupando este mismo prisma, el capítulo referido a la confianza empresarial da cuenta -al igual que en los consumidores- de un aumento de las expectativas positivas en el mediano plazo, por sobre las percepciones para 2017, siendo, en este sentido, el comercio y construcción los sectores más optimistas.

Respecto de la percepción de los consumidores y el rol de las empresas, el capítulo referido a la sustentabilidad de las empresas muestra una alta valoración de la dimensión ambiental de las compañías, muy por sobre la dimensión corporativa y dimensión social. Dentro de la dimensión ambiental, destaca la alta importancia que los usuarios le dan a las políticas para disminuir el cambio climático y la contaminación.

Donde no parece haber novedades es en los problemas más graves que hoy enfrenta el país, donde, como es lamentablemente tradicional, las opiniones se siguen concentrando en delincuencia y educación, y en tercer lugar corrupción, una coyuntura que ha enfrentado gravemente el país los últimos meses. 

Estos son sólo algunos de los aspectos medidos en esta amplia encuesta, que aborda desde tiempo libre a expectativas de consumo. De preferencias políticas a expectativas empresariales.

Una medición que busca no sólo dar cuenta de la realidad, sino también proyectar lo que viene, las expectativas de los usuarios a futuro.

En estos cinco años de PULSO nuevamente apostamos por ser un aporte a la discusión, a la toma de decisiones, a conocer y juntos configurar un mejor ambiente. Ser un aporte para más diálogo, más crecimiento, y mejor política. 

*El autor es Director de PULSO.

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