Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Matriz de Soprole planea formar cooperativa lechera y asociarse con productores locales

logotipo de Pulso Pulso 07-09-2016 Leonardo C�rdenas

¿Cuáles son los lugares del mundo más aptos para producir leche a bajo costo?

La pregunta ronda hace meses por la cabeza de los máximos directivos de Fonterra, la gigante lechera neozelandesa, matriz de Soprole y Prolesur.

Y si bien aún no se deciden, Chile asoma cada vez más como el mejor lugar para que la multinacional láctea expanda sus negocios. La Región de Los Lagos cumple con las exigencias de los directivos neozelandeses debido a las condiciones climáticas que produce extensas praderas. Más aún, debido a que su ubicación geográfica le permite la producción de leche en contra estación. Ucrania y la pampa argentina también resultan favorables, pero ambas habrían quedado descartadas por factores geopolíticos.

En ese plan han venido trabajando ejecutivos del grupo multinacional. A fines de julio, un grupo de productores de la Región de Los Lagos viajó invitado por el gerente general de Prolesur, Juan Carlos Petersen, a Nueva Zelanda. En el lugar, conocieron las plantas de Fonterra y los planes de avanzar en un modelo cooperativista en nuestro país.

El asunto es calificado entre las filiales chilenas como “muy reservado y preliminar”. No tiene fecha de realización ni plazos comprometidos, pero la idea sigue entusiasmando a los productores lecheros que formaron parte del periplo.

El plan apunta a recoger la inquietud de los agricultores que les interesaría participar en la propiedad de Prolesur. Esto luego de desechar por ser “inviable” transformar en cooperativa al brazo industrial lechero de Soprole, básicamente por la ingente carga tributaria que significaría la operación.

Según trascendió, el camino elegido entre los directivos de Fonterra apunta a armar una cooperativa con los productores. La sociedad vendería su leche a Prolesur e invertiría en acciones de esta última, no descartándose que sea incluso en Soprole.

Fuentes ligadas a una de las filiales que operan en Chile explican que aún la estructura no está completamente definida, pero el plan sigue avanzando, y siendo estudiado por sus ejecutivos.

“Fonterra tiene una estructura jurídica como cooperativa que podría ser replicable en Chile, pero no para Prolesur. El modelo neozelandés de cooperativa lechera como funciona con Fonterra es similar al que mantiene Colún en Chile”, explica un alto ejecutivo ligado a una de las filiales lecheras.

“Otro asunto es que los propios agricultores puedan armar una cooperativa y le vendan la leche a Prolesur, pero la idea de que Prolesur pase a ser una cooperativa, no es jurídicamente posible, porque es una sociedad anónima abierta”, añade otro ejecutivo que pide no revelar su identidad.

De igual forma detalla que el anhelo de Fonterra es aplicar el modelo que ha resultado beneficioso en su país de origen.

¿Por qué el éxito? Políticas estatales y acceso a créditos de la banca a tasas bajas han hecho que Nueva Zelanda sea una potencia en el mundo, y que estén alcanzando su peak en producción. 

“Crecer mucho más para ellos es muy complicado”, detalla uno de los productores que conoció el modelo de Fonterra.

Viaje

Actualmente, el 80% de la producción lechera de Nueva Zelanda es en base a praderas, mientras que Chile sigue enfocado en forraje y concentrados. 

Otro de los productores explica que a las visitas de las plantas de Fonterra se sumó  uno de los directores de Manuka, otra de las cooperativas exitosas que también tiene presencia en Chile. Las conversaciones avanzaron a tal punto que la semana pasada representantes de  Manuka visitaron a productores locales para conocer cómo funcionaban en el mercado interno.

El escenario en que se impulsan los cambios en Fonterra no es nada auspicioso. Desde 2001 a la fecha que los precios internacionales no experimentaban niveles tan bajos. El impacto también lo han sufrido los productores de Nueva Zelanda que han llegado a recibir $330 por litro.

Situación muy distinta a la de sus pares chilenos, pues el monto más alto que pagan las exportadoras no supera los $240, en un período complejo.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon