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NM aisla al PC tras rechazo del reajuste y partido evalúa no asistir hoy a reunión en La Moneda

logotipo de Pulso Pulso 10-11-2016 Ú. Schüler / C. Alonso / G. Piérola

La jornada en que la Cámara rechazó por segunda vez la propuesta del Gobierno del reajuste del sector público generó consecuencias inesperadas para el oficialismo.

Ayer, durante la tarde, los partidos de la Nueva Mayoría emitieron una dura declaración pública en la que respaldaron al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, asumieron una autocrítica por los descuelgues de las bancadas oficialistas en la votación y criticaron al Partido Comunista por su rechazo en bloque al veto aditivo. 

Tras esto, la bancada del PC se reunió de emergencia en el Congreso y acordaron una respuesta pública, en la que apuntaron a no lesionar “las relaciones entre nuestros partidos” y a actuar “con la serenidad suficiente para superar este momento”.

Sin embargo, fue el propio presidente de la tienda, Guillermo Teillier, quien desmintió que el lunes pasado comprometió los votos de su partido para aprobar el proyecto. En cambio, aclaró, habría garantizado sus gestiones para alcanzar un acuerdo sobre los elementos conversados, lo que se vio frustrado el martes en la Cámara de Diputados.

Todo, de cara a la nueva reunión de emergencia que se realizará hoy en La Moneda para abordar la situación entre los ministros políticos y los timoneles de las colectividades.

Esto, después de que La Moneda suspendió el encuentro oficialista para hoy que tenía como fin redifinir las prioridades legislativas a impulsar en el último tramo del Gobierno entre los jefes parlamentarios, los partidos y los secretarios de Estado. 

En este contexto, el PC advirtió que “evaluaría” su participación en la reunión pues se sintieron “ofendidos” por el trato recibido, ya que el comunicado de la NM si bien le fue notificado a Teillier “por WhatsApp”, no habrían podido participar en su redacción.

“Lamentamos la decisión corporativa del Partido Comunista de votar en bloque en contra de su propio Gobierno, fuera de los márgenes de lo acordado por todas las colectividades”, consignó el cuarto punto del comunicado.

Y pese a que el PC puso paños fríos, las declaraciones y reacciones subieron de tono a tal punto que incluso se llegó a especular sobre el “quiebre definitivo” del bloque. Además de resurgir las críticas hacia los ministros del comité político, a días del nuevo cambio de gabinete que hará la Presidenta Michelle Bachelet.

Las cartas de Valdés

Ante el rechazo que sufrió el Gobierno, la Presidenta Michelle Bachelet afirmó ayer que “la propuesta de reajuste para el sector público era responsable” y llamó a los trabajadores “a retomar sus labores para que la gente no sea afectada”.

Más temprano en la mañana, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, enfatizó que “el rechazo al proyecto es grave”, porque “teníamos un acuerdo con los presidentes de la Nueva Mayoría, el cual no lo pudimos ejecutar en momentos en que estábamos construyendo un nuevo trato con los partidos”, indicó.

Con respecto a los pasos a seguir, Valdés subrayó que se está analizando la situación y consultado sobre su continuidad en el gabinete tras la petición de renuncia que hicieron los representantes del Sector Público y algunos parlamentarios, el jefe de la billetera fiscal fue enfático: “como ministro de Hacienda me debo a la Presidenta de la República y seguiré siendo su ministro mientras cuente con su confianza”.

Por su parte, los trabajadores del sector público emplazaron al Gobierno a formar una nueva mesa de negociación. En tanto, la presidenta de la CUT junto con confirmar que el paro se extiende hasta el viernes, acusó que “quien no ha permitido que la situación se normalice ha sido el Gobierno”.

Con todo, y de acuerdo al ex asesor legislativo del ministerio de Economía, Alejandro Arriagada, una de las opciones que le quedan al Gobierno para insistir con el mismo reajuste de 3,2% “es retirar el proyecto antes que sea votado por el Senado, ya que de esa manera se evita el riesgo de ser rechazado y no poder ingresarlo hasta un año de haberse votado en contra”, lo que le daría “tiempo al Gobierno para negociar nuevamente e insistir con su propuesta”.

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